Tarragona consolida tráficos y resultados económicos para afrontar una década de inversiones

por El Vigía

La Autoridad Portuaria de Tarragona cierra 2019 con la mirada puesta en la próxima década. El presidente, Josep Maria Cruset, ha presentado este miércoles los datos de actividad del ejercicio, que confirman el dinamismo de los tráficos y la solidez económica de la entidad en un momento clave para el puerto, que se prepara para iniciar una etapa de fuertes inversiones en infraestructuras estratégicas para su futuro.

El balance de tráficos muestra un resultado de 33,3 millones de toneladas, lo que constituye el segundo mejor dato de su serie histórica, con un crecimiento del 2,8% respecto al curso anterior. Este incremento se corresponde con la estrategia de diversificación del puerto y los buenos resultados logrados en los segmentos de graneles líquidos, cereales y vehículos, que compensan la fuerte caída en el movimiento de carbón. De hecho, según cálculos de la autoridad portuaria, si el tráfico de este mineral hubiese mantenido en 2019 su volumen histórico, el resultado de 2019 hubiese superado los 36 millones de toneladas.

Este ritmo de crecimiento se ha trasladado a la cuenta de resultados de la autoridad portuaria, que cierra el ejercicio con unos ingresos de 57,65 millones de euros, el mejor resultado de los últimos diez años. Por su parte, el resultado de explotación se sitúa en 7,4 millones y el Ebitda, en 30 millones, mientras que el cash flow asciende a 25,5 millones y el endeudamiento se reduce a 52,1 millones. Con todo, el dato más relevante para la autoridad portuaria es que dispone en tesorería de 72,7 millones de euros para ejecutar su plan de inversiones.

Cruset ha puesto también en valor la labor de planificación que ha llevado a cabo el puerto para transformar esta solidez financiera en nuevos proyectos. De hecho, los 11,3 millones de euros invertidos por la autoridad portuaria en 2019 han permitido al enclave realizar los estudios y proyectos que “permitirán preparar el puerto para la próxima década”.

Entre los proyectos impulsados durante 2019, destacan los avances logrados en las dos grandes infraestructuras de la autoridad portuaria: la Terminal Intermodal de Guadalajara, de la que se espera en abril la licencia de obras, y el desarrollo de la ZAL, que cuenta desde diciembre con un plan urbanístico y en la que el puerto trabaja ahora para definir el modelo de gestión.

El tráfico de contenedores, una oportunidad para el crecimiento  

El desarrollo de estos megaproyectos, junto a la terminal intermodal de La Boella y la puesta en marcha del Corredor Mediterráneo, deben ser claves para impulsar el tráfico de contenedores, considerado por la autoridad portuaria como una de las grandes oportunidades para su crecimiento. El enclave, que dispone de una capacidad para mover 400.000 teus, ha cerrado 2019 con 48.000 contenedores, un 17% menos que en el año anterior.

Para reactivar este tráfico, la autoridad portuaria ya está trabajando con una asesoría externa para realizar un análisis del mercado para encontrar el espacio de Tarragona en un negocio dominado por las grandes alianzas marítimas y que se concentra cada vez más en menos enclaves.

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