Sobre la tinta y el teletrabajo

por Enric Ticó
Enric Ticó

Presidente de Feteia-Oltra

¿Saben ustedes que mercancías han tenido más demanda durante la presente crisis? Una pista: No se trata de los productos alimenticios, ni de los farmacéuticos. ¿Alguna opinión más? Alguien dice por ahí al fondo: “la venta online de los artículos de deporte indoor”. Caliente, caliente. ¿He oído los productos electrónicos, la comida para mascotas? Ciertamente, estos cinco subsectores han batido el récord de ventas y han obligado a los responsables de la cadena logística a hacer mangas y capirotes para asegurar su abastecimiento.

Y antes de darles la respuesta correcta, voy a hacer una reflexión previa: el transporte, los servicios logísticos, la actividad del transitario y del representante aduanero no son actividades de por sí. En todo caso, son un indicador respecto al estado de la economía. Si los bienes se producen y se consumen con regularidad, la logística es la actividad empresarial que permite que estos bienes se desplacen, transiten y lleguen a los mercados y, en definitiva, a nuestras casas, restaurantes, escuelas y hospitales. Lo que no se fabrica –seguramente por falta de previsión–, no se comercializa. Dicho de otra manera, la logística en ningún momento ha sido la causa del desabastecimiento de algunos productos básicos que se produjo en las primeras semanas de la crisis, sino que ha sido precisamente la responsable de que el suministro no se haya detenido, con una actitud, permítanme que la califique como heroica, por parte de todos los intervinientes en dicha cadena. Los profesionales han demostrado talento, capacidad de superación, imaginación… Gracias a que todas las compañías, por ejemplo las transitarias, tienen una red mundial de empresas ligadas y corresponsalías, el sistema de abastecimiento ha funcionado a la perfección. No pedimos aplausos desde los balcones (reservémoslos a los verdaderos héroes de la crisis sanitaria, el personal médico, personal de emergencias…), lo que agradeceríamos es que se considere a nuestro sector como estratégico y que, por ejemplo, cuando se plantean desarrollos logísticos, especialmente los multimodales, no encontremos tantas pegas. La logística crea puestos de trabajo de calidad y asegura el funcionamiento de nuestra sociedad.

“La logística en ningún momento ha sido la causa del desabastecimiento de algunos productos básicos que se produjo en las primeras semanas de la crisis, sino que ha sido precisamente la responsable de que el suministro no se haya detenido”

Volvamos a la pregunta inicial. El producto más vendido durante estas semanas ha sido la tinta. Metafóricamente, ríos de tinta han corrido y están desparramándose para intentar describir el mundo que viene. Sin mucha información, sin saber cuál va a ser la evolución de la actual crisis, todos nos hemos concentrado en hacer propuestas, análisis, recomendaciones, sugerencias… Dentro de unos meses aparecerán charlatanes en todas las cadenas de televisión contándonos lo mal que lo hemos hecho todos, empezando por el sector público, lo que unos y otros deberíamos haber hecho, y se manifestarán a favor de las propuestas que hemos realizado con toda la buena voluntad, y han triunfado, y se regodearán de otras propuestas que, hechas con la misma buena intención, no han prosperado.

Olvidémonos de los profetas oportunistas y pensemos, como colectividad que somos, qué decisiones empresariales debemos tomar en base a nuestra experiencia, especialmente de nuestras malas experiencias. Esta crisis ha actuado como acelerador de los cambios que ya se estaban produciendo. Los que han tenido más recursos, más imaginación o, sencillamente, habían atinado a la hora de elegir sus colaboradores, ya tienen la mitad del trabajo hecho.

Y uno de los aspectos en el que quisiera detenerme es el del teletrabajo. Durante estos últimos tiempos habíamos realizado en este campo pruebas piloto, ensayos… A algunos les parecían un juego. Lo complicado es reorganizar nuestra actividad en un contexto como el actual, que también ha venido para quedarse. ¿Quién se atreve a descartar otras pandemias en el futuro, o cambios producidos a causa de la emergencia climática, o prohibiciones de circulación debido a episodios de contaminación, cambios y fenómenos naturales que cada vez son eso, más naturales?

No podemos dejar pasar la oportunidad. Nuestras compañías deben analizar de qué manera, ante situaciones de este tipo, pueden seguir prestando sus servicios de manera ininterrumpida, fiable y eficiente. Hemos de tener en cuenta que, hoy por hoy, algunas ocupaciones no son teletrabajables, especialmente en nuestro sector logístico, pero los trabajos de oficina, comerciales, los que no requieran manipulación de la mercancía, se han ido desarrollando estas semanas en formato de teletrabajo.

“Esta crisis ha actuado como acelerador de los cambios que ya se estaban produciendo en el sector”

Por supuesto, el teletrabajo requiere una negociación clara con las trabajadoras y los trabajadores. Analizando cada posición en concreto. Y teniendo en cuenta que el primer objetivo de este es precisamente la protección de las personas. Es cierto que el teletrabajo puede suponer una cierta duplicación de recursos, supone un nuevo control efectivo del rendimiento y la consecución de objetivos (el horario deja de ser la base para controlar a nuestros equipos).

Pero las ventajas son mayores, tal y como señalaba. En primer lugar, nos permite la continuidad del servicio. Se trata solamente de apretar el botón in/out y seguir realizando nuestras tareas, sea cual sea nuestra ubicación física. Evitaremos tiempos perdidos de desplazamiento, y la sobreocupación de la red de transporte público, que se halla al límite en lo que hemos dado por llamar “hora punta”. Con el teletrabajo ganamos tiempo para trabajar organizadamente, reordenar nuestro espacio vital, y emerge tiempo extra para la formación online sin gastos de desplazamiento tampoco en este caso.

Estos días he participado en webinars en Nueva Delhi o Washington sin coste alguno. Supone también una rebaja de costes de compra y alquiler de oficinas, con lo cual, la ciudad, el urbanismo, pueden hacer propuestas para mejorar el entorno urbano, hacerlo más habitable y sostenible.

Estoy convencido de que un teletrabajo bien organizado (y que permita la conciliación familiar), que valore la necesaria presencia física cuando sea indispensable, y en aras de no perder la socialización, que también es un bien a proteger, va a mejorar la productividad de las empresas, y la posibilidad de que la sociedad se pueda reorganizar teniendo al humanismo como referente.

Seguiremos vertiendo tinta (hoy básicamente de las impresoras) y creo que el debate sobre el teletrabajo va a ser uno de los más apasionantes de nuestro futuro inmediato.

2 comentarios

Carmelo Garrido 6 julio, 2020 - 11:09

Quiero felicitar a Enric Ticó por su excelente artículo en defensa de la logística, responsable de que el abastecimiento durante la pandemia se haya garantizado, así como la necesidad de abordar definitivamente los cambios a los que nos hemos visto obligados, como el teletrabajo y la formación on line.

Respuesta
EVARISTO MAGAÑA 7 julio, 2020 - 16:25

SOLO DECIRLE AL SEÑOR ENRRI QUE SE A OLVIDADO DE LOS TRANSPORTSTAS QUE ES EL TERCER SECTOR DEMAS CONTAMINADOS DEPUES DE LOS SANITARIOS Y LOS FARMACEUTICOS EL CONOCE MEJOR QUE NADIE LA IMPORTANCIA DEL SECTOR A DEMAS CREO QUE TICO NOS QUIERE COMO NOSOTRS A EL GRACIAS ENRRI PERO NO TEORVIDES DE NOSOTROS SIEPRE TE ESCHAREMOS DE MENOS

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