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El puerto de Sevilla pone en marcha la zona franca

El Vigía

2 octubre, 2017

El puerto confía que la zona franca sea “un elemento más de competitividad” para el enclave

La zona franca del puerto de Sevilla ha entrado en funcionamiento este lunes con la inauguración del puesto de mando de la unidad fiscal y de frontera de la Guardia Civil. El primer operador logístico en beneficiarse de las ventajas de la zona franca es Sevitrade, una compañía ya instalada en el puerto dedicada a la consignación de buques, a la carga y descarga y al almacenamiento de mercancías sólidas y líquidas.

Durante la visita al puesto de mando, el presidente de la Autoridad Portuaria de Sevilla, Manuel Gracia, ha recordado que “desde el principio la institución portuaria ha impulsado la zona franca como un valor añadido a la oferta logística, industrial y comercial del puerto”. “Este espacio es un elemento más de competitividad para el puerto en el que vamos a contribuir tanto en su puesta en marcha, como en su desarrollo futuro”, afirmó.

Además, Gracia ha destacado la labor de todo el Consorcio de la Zona Franca y ha animado a las empresas, tanto las que ya están en la zona como las que pueden instalarse, a que se acojan a “las oportunidades económicas de este espacio que cuenta con plenas garantías de funcionamiento”.Sevilla

El primer operador económico de la zona franca, la empresa Sevitrade, lleva cerca de 30 años operando en el puerto de Sevilla. Su intensa actividad queda reflejada en las más de 700.000 toneladas movidas en lo que va de año y en la previsión de llegar al millón de toneladas al cierre de la anualidad -esto supone cerca de una quinta parte de toda la mercancía que se mueve en el puerto de Sevilla-.

Sevitrade ocupa una superficie que alcanza los 129.000 metros cuadrados dentro del dominio público portuario. Estos están distribuidos en los 35.100 metros cuadrados de la terminal de líquidos de la dársena del cuarto y el resto, 93.600 metros cuadrados, en la actual zona franca.

La zona franca del puerto de Sevilla tiene una extensión de 72 hectáreas. Este espacio se constituye como un nuevo escenario para el desarrollo empresarial en el puerto debido a sus ventajas fiscales y logísticas. El acceso marítimo al interior del territorio, unido a las conexiones terrestres por medio del ferrocarril, dota a la futura zona franca del entramado logístico necesario para que las empresas que allí se instalen ganen en competitividad.