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Rumbo a la automatización

Bill Meahl Consejero delegado en DHL Global Forwarding Americas

19 febrero, 2018

La visión de un futuro eléctrico y autónomo fue catapultada de nuevo al centro de atención cuando el consejero delegado de Tesla, Elon Musk, reveló su última innovación y su primera incursión en el mercado de vehículos comerciales. Aunque no es completamente autónomo, el Tesla Semi es un camión eléctrico semiautónomo que, según Musk, podrá recorrer 500 millas con una sola carga. Tesla no es la única empresa que desarrolla camiones eléctricos, pero el proyecto ha incrementado las expectativas del sector. Todo el mundo habla de ello, especialmente aquellos que pertenecemos a la industria logística. En este sentido, ¿qué tan cerca estamos de un futuro autónomo para el transporte de mercancías?

El debate no es nuevo. A principios de este año, el Foro Internacional de Transporte (ITF) publicó un informe que analiza cómo podría llevarse a cabo una transición hacia el uso de camiones sin conductor. El estudio realiza una serie de recomendaciones para ayudar a los gobiernos a gestionar posibles interrupciones y garantizar una transición justa para todos aquellos conductores afectados. La principal conclusión es que aunque el transporte autónomo por carretera supondrá un ahorro de costes, reducirá las emisiones y permitirá que las carreteras sean más seguras, el impacto en los puestos de trabajo de los conductores requiere una transición administrada. En resumen: ahora es cuando debemos pensar en un futuro autónomo.

No podemos ignorar el futuro
Es posible que todavía estemos lejos de un futuro controlado exclusivamente por la inteligencia artificial (IA), pero las compañías que manejan grandes flotas de vehículos asumen un riesgo si ignoran los avances tecnológicos. Los jugadores de la industria logística necesitan prepararse para un futuro más dependiente de los vehículos autónomos. La falta de planificación para esta eventual inevitabilidad puede salir muy cara. Y es que el futuro ya está aquí. ¿Han leído sobre la “carrera de la cerveza” que realizó Anheuser-Busch en 2016 sin conductor durante 120 millas? La aventura por la Interestatal 25 de Colorado entre Fort Collins y Colorado Springs supuso todo un récord, convirtiéndose en el recorrido más largo que ha realizado nunca un camión sin conductor. A pesar de la hazaña histórica, Lior Ron, cofundador de Otto, la compañía que desarrolla la tecnología de camiones autónomos que patrocinó el proyecto, considera que en el futuro inmediato la inteligencia artificial simplemente actuará como copiloto para un conductor de camión.

En DHL comenzaremos las pruebas de varios vehículos de entrega autónomos en 2018, incluyendo nuestro DHL StreetScooter, gracias a nuestra cooperación con Nvidia y ZF, uno de los proveedores automotrices más grandes del mundo.

Y mientras que la mayoría sigue hablando del anuncio de Tesla, nosotros estamos tomando medidas al respecto. Nuestra división de supply chain acaba de realizar un pedido de 10 semirremolques eléctricos de la clase 8 de Tesla, lo que nos convierte en una de las primeras compañías de logística de terceros (3PL) en hacerlo. Comenzaremos a probarlos en Estados Unidos, una vez que estén disponibles en 2019.

Un copiloto muy necesario
Tanto las empresas como los conductores se beneficiarán de la tecnología. Para empezar, creemos que la ITF está en lo correcto: los camiones autónomos serán mucho más eficientes en términos de energía, lo que se traducirá en una reducción de costes, así como de la huella de carbono. Esto es extremadamente importante para nosotros y para nuestro objetivo de lograr cero emisiones en 2050.

Para los conductores profesionales, que trabajan largas jornadas y necesitan estar concentrados en todo momento, las tecnologías de conducción automática serán un buen aliado. En la actualidad, ya existe escasez de mano de obra en mercados como EEUU y Reino Unido. De acuerdo con el portal de noticias de camiones comerciales truckinginfo.com, en 2016 hubo un déficit de aproximadamente 50.000 conductores sólo en Estados Unidos y hay proyecciones que señalan que se necesitarán 100.000 conductores adicionales debido a que la fuerza laboral está envejeciendo.

Precisamente por este motivo, veo beneficios reales para los conductores. La tecnología autónoma permitirá que sus trabajos sean más sencillos y seguros, lo que puede mantener por más tiempo los puestos de trabajo de muchos de ellos. El piloto automático se encargará de cuestiones como la aceleración, el frenado, mantenerse en el carril y control de velocidad y, además, reaccionará instantáneamente en ciertas situaciones de tráfico. Los conductores tendrán que supervisar todo esto y mantenerse alerta, lo cual no creo que cambie en un futuro próximo.

Piensen en los pilotos de avión. Aunque muchas personas puedan imaginar a los pilotos recostándose y leyendo el periódico durante la mayor parte del vuelo, lo cierto es que la habilidad y experiencia de los mismos son extremadamente necesarias a pesar de que algunas tareas puedan llevarse a cabo de forma automatizada. Por ejemplo, los pilotos deben alimentar la computadora con información de ruta y luego monitorear y administrar constantemente el sistema durante todo el vuelo. Por tanto, la tecnología trabaja con la tripulación humana, no la reemplaza.

Mucho antes de que podamos ver a camiones autónomos circular en Estados Unidos, preveo un futuro con convoyes de camiones rodando a través del sistema de autopistas interestatales con un nivel de seguridad y eficiencia sin precedentes. El concepto platooning implica un convoy de varios camiones que utilizan sensores, radares y comunicaciones de vehículo a vehículo para operar básicamente como una sola unidad. La tecnología tiene la capacidad de permitir que un solo conductor sea capaz de controlar cómodamente un pelotón de camiones, reduciendo además el consumo de combustible.

Actualmente, DHL participa en un proyecto de platooning financiado por el gobierno británico, dirigido por la consultora de transporte TRL, para probar el uso de esta forma de tecnología de comunicación en Reino Unido. En esta iniciativa, los conductores estarán presentes en todos los vehículos con el conductor principal controlando la aceleración y el frenado de todos los vehículos, mientras que los conductores de los siguientes vehículos tendrán control del volante de sus unidades y estarán listos para tomar el control cuando sea necesario. Las pruebas en Reino Unido nos proporcionarán información para evaluar mejor los efectos a largo plazo de la tecnología de pelotón en la seguridad vial, la economía, el medio ambiente y la congestión de tráfico.

Teniendo en cuenta todos los desafíos tecnológicos y normativos, consideramos que un futuro completamente autónomo se encuentra posiblemente más lejos de lo que algunos piensan. Sin embargo, eso no debería detenernos a nosotros, ni tampoco a los gobiernos de todo el mundo, a la hora de mirar hacia el futuro. De esta forma, no sólo estaremos preparados para gestionar la transición y evitar posibles interrupciones, sino que también cosecharemos las recompensas de un futuro autónomo. La inteligencia artificial nunca llegará a reemplazar a los conductores de nuestra industria, pero podrá ayudar a mejorar su rendimiento y, si se aprovecha adecuadamente, tiene el potencial de facilitar su trabajo y hacerlo más seguro.