Reino Unido pretende duplicar el tamaño de su flota de buques después del Brexit

por El Vigía

“La Gran Bretaña post Brexit será el mejor país del mundo para hacer negocios marítimos”. Este brindis al sol lo hizo la semana pasada el secretario británico de Transportes, Chris Grayling, durante la London Internacional Shipping Week. Un evento promocional del transporte marítimo que también aprovechó su superior, el ministro del ramo, John Hayes, para afirmar que, tras salir de la Unión Europea, Gran Bretaña pretende duplicar el tamaño de su flota de buques, pasando de 16 a 30 millones de toneladas brutas, y ascender desde el puesto décimoquinto al décimo en el ranking de potencias marítimas.
Con el objetivo de debatir sobre los desafíos y oportunidades que afronta la industria marítima tras el Brexit, miembros del Gobierno británico se reunieron en Downing Street con una delegación de armadores y representantes de navieras. Este encuentro, al que asistieron, entre otros, el grupo Grimaldi, Zodiac Maritime, Stolt-Nielsen, Stena AB, Carnival UK, Clarksons PLC y P&O Ferries, se centró en cómo puede el ejecutivo fortalecer el atractivo del país como capital de negocios marítimos, además de formar, promover y apoyar a un sector que cada año contribuye con 15.000 millones de libras esterlinas a la economía del Reino Unido y sostiene directamente unos 111.000 puestos de trabajo.

El puerto de Southampton es uno de los más activos y exitosos de Gran Bretaña. Este puerto natural de aguas profundas tiene una marea doble única que permite el acceso sin restricciones a los buques más grandes del mundo / Associated British Ports

El puerto de Southampton es uno de los más activos y exitosos de Gran Bretaña. Este puerto natural de aguas profundas tiene una marea doble única que permite el acceso sin restricciones a los buques más grandes del mundo / Associated British Ports


Entre las medidas que se pusieron encima de la mesa para relanzar la industria marítima británica hasta el año 2050 destaca la intención de duplicar el número de contratos en prácticas que se firman en el sector para aumentar así las habilidades, los empleos y la productividad de los trabajadores.
Además, también se apoyará el renacimiento de la construcción naval, como parte de la estrategia nacional de construcción de buques, que pretende aumentar la exportación de buques británicos e impulsar la innovación y la tecnología marítima. Con el fin de reforzar y estrechar las relaciones comerciales y de exportación, el Gobierno ya ha puesto en marcha la primera misión marítima del Reino Unido en China y Hong Kong. “Salir de la Unión Europea permitirá a Gran Bretaña aprovechar nuevas oportunidades y redescubrir nuestra herencia como una nación verdaderamente global, marinera y comercial”, aseguró Grayling. Basándose en esta estrategia industrial del Gobierno, se transformará la adquisición de buques para hacerla más competitiva y se aumentará la flota de la Royal Navy durante la década de 2030.
La delegación de armadores también solicitó a los ministros respaldar una propuesta de la Cámara de Comercio del Reino Unido para que la financiación para la formación de marinos se duplique a 30 millones de libras esterlinas a cambio de puestos de trabajo garantizados para marinos recién cualificados.“Este Gobierno está decidido a trabajar con la industria marítima para ayudarla a crecer significativamente y hacer que el Reino Unido sea un líder mundial en el sector marítimo”, afirmó Gryling.
Aunque la reunión se celebró en privado, los participantes informaron de que la discusión se extendió a la conectividad entre los puertos y el interior del país y cómo ésta puede ser mejorada, posiblemente a través de la actualización de infraestructuras. Los representantes de las navieras también solicitaron el apoyo del Gobierno para crear un Centro Nacional de Investigación Marítima, que reuniría todos los trabajos académicos que se están llevando a cabo en el país y ayudaría a fomentar un enfoque coordinado de la innovacción y la tecnología.
Entre las medidas acordadas por los respresentantes gubernamentales –entre los que se encontraban el ministro de Tranportes, John Hayes; el secretario de Transporte, Chris Grayling; el secretario de estado para el Comercio Internacional, Liam Fox, y el secretario de Hacienda del Tesoro, Andrew Jones– destaca la elaboración de un ambicioso plan de exportación para cuando el Reino Unido salga de la Unión Europea. “Dejar la UE representará una oportunidad para recibir una mayor inversión extranjera en el Reino Unido, especialmente después del Brexit”, opinó Hayes, al salir de la reunión.
El Brexit permitirá mejorar el régimen fiscal a las navieras
Si el Brexit puede dar un impulso a la industria naviera en el Reino Unido es imponiendo un régimen fiscal más competitivo, atractivo y flexible que el de los vecinos europeos, según aseguraron fuentes del sector.
“Es vital que el Gobierno británico utilice el Brexit como una oportunidad para reformar su impuesto sobre el tonelaje, lo que permite a los armadores pagar tarifas basadas en la capacidad de tonelaje en lugar de las ganancias operacionales”, señaló el presidente de Maritime UK, David Dingle, que encabezó la delegación de armadores que acudió la semana pasada a la reunión en el número 10 de Downing Street, donde fueron recibidos por miembros del Gobierno británico para promover lo mejor de la innovación marítima británica en el mundo y maximizar las oportunidades comerciales.
En su opinión, las normas de la Unión Europea sobre ayudas estatales han hecho que algunos Estados miembros, como Grecia, “sean menos competitivos a nivel mundial” en el sector marítimo, mientras que Gran Bretaña “será libre de decidir su propio régimen fiscal cuando abandone el bloque de la Unión Europea”, indicó el presidente de Maritime UK y Carnival UK en una rueda de prensa.
Dingle afirmó también que la mayoría de los Estados miembros marítimos de la Unión Europea tienen un impuesto sobre el tonelaje que deriva de las directrices propias de la UE sobre ayudas estatales a la navegación.
El sector marítimo británico crecerá a un ritmo más lento en cinco años
El próximo lustro, el sector marítimo británico ralentizará su crecimiento, alcanzando en el año 2022 un crecimiento real acumulado en el rango del 3-5%, un ritmo inferior al registrado en el Reino Unido en los últimos cinco años, todavía dentro de la Unión Europea. Ésta es una de las principales conclusiones del informe The economic contribution of the UK Maritime sector, elaborado por el Centre for Economics and Business Research (Cebr) y presentado en el Parlamento británico la semana pasada, coincidiendo con la London Internacional Shipping Week.
El salario medio de los trabajadores marítimos británicos es de 39.300 euros anuales / Associated British Ports

El salario medio de los trabajadores marítimos británicos es de 39.300 euros anuales / Associated British Ports


La previsión de futuro que realiza este estudio no es muy optimista. El volumen de negocio y el valor añadido bruto (VAB) se mantendrían básicamente planos hasta 2019, seguidos de una lenta recuperación hasta 2022, año en el que el VAB y la facturación se fijarán en torno al 15% y 13% respectivamente, pero teniendo en cuenta la inflación –que podría suponer un impacto del 10%– el crecimiento real del sector marítimo sería muy modesto y estaría en torno al 3-5%.
El último lustro
Los datos de los últimos cinco años son mucho más positivos. Según el informe del Cebr, en ese periodo el sector marítimo en Gran Bretaña experimentó un aumento del 12,7% en la facturación o volumen de negocio, un 6,6% en el VAB y un 3,9% en el empleo. Además, la productividad del trabajador del sector, de 77.897 libras, estaba muy por encima de la media del Reino Unido, situada en 50.830 libras. También el salario medio de los empleados marítimos, de 39.300 libras anuales, superaba el sueldo medio de los británicos, que se quedaba en los 27.600 euros.
“En todo el Reino Unido, estamos viendo un crecimiento fantástico y esperamos que continúe. El informe publicado demuestra el papel vital que el marino juega en la vida británica”, aseguró el presidente de Maritime UK, David Dingle. Pese a los datos negativos que ofrece el pronóstico del Cebr, Dingle está convencido de que la importancia del sector marítimo “sólo crecerá después del Brexit. Estamos completamente seguros de que podemos desempeñar un papel crucial para posicionar a Gran Bretaña como una nación comercial de comercio exterior”, afirmó.

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