Pedro Ruiz (CETM-Portavehículos): “Debemos buscar la manera de hacer la carretera más atractiva”

por Xavier Gual

La Confederación Española de Transporte de Mercancías por carretera (CETM) ha situado a Pedro Ruiz al frente de la potente sección de portavehículos, relevando al histórico presidente de Setram, Daniel Tarragona. Ruiz llega al cargo en un momento especialmente complejo e incierto para el sector, que debe lidiar con el descenso de la producción de vehículos en España y una industria, la de la automoción, que atraviesa tiempos difíciles al compás de las nuevas exigencias medioambientales. A ello se le suman los tradicionales problemas del transporte por carretera, como los tenders y el pulso con los cargadores, la digitalización o la escasez de conductores.

¿Cuáles son sus prioridades al frente de CETM Portavehículos?
Las prioridades que nos marcamos en esta nueva etapa están divididas en dos partes: una interna, donde queremos modernizar nuestra asociación y potenciarla; y una externa, donde pretendemos trabajar en sintonía con nuestros clientes para defender los intereses de nuestra actividad frente a los cambios que se avecinan en un sector tan dinámico como es el de la automoción y en un entorno normativo cada vez más restrictivo.

“Si el mercado, como parece, tiende a un ajuste, lo que sería de esperar es que las flotas se adecuasen a las nuevas demandas”

La industria de la automoción no pasa por su mejor momento. Cada vez se fabrican menos coches y, por lo tanto, también se transportan menos. ¿Cómo se adaptan las empresas proveedoras de transporte a esta situación?
Como en todos los sectores regulados por la ley de la oferta y la demanda. Si el mercado, como parece, tiende a un ajuste, lo que sería de esperar es que las flotas se adecuasen a las nuevas demandas. Pero esto no siempre es así ya que no siempre es posible ajustar nuestras capacidades de forma rápida y esto puede generar desajustes que debemos gestionar de forma inteligente.

¿La situación es tan grave como la vivida al inicio de la gran crisis de 2008?
Personalmente, pienso que no. Parece que existe una ralentización de la economía y que el sentimiento general es algo pesimista a juzgar por lo que escuchas en los medios de comunicación. También es cierto que las críticas al vehículo diésel y la incertidumbre y confusión que se ha generado por este motivo han hecho que hoy la gente no tenga claro qué comprar, y pienso que estas dos razones han provocado que el consumidor esté aplazando sus decisiones de compra. Creo que en esta ocasión, a diferencia de 2008, las entidades financieras están en una situación de mayor fortaleza y el nivel de ahorro de las familias está en niveles muy superiores, por lo que no es tanto un problema de financiación como sí lo es de incertidumbre económica y sobre qué vehículo comprar.

“Nuestros clientes, como es lógico, buscan comprar nuestros servicios al mejor precio y somos nosotros los que debemos ser capaces de explicar bien lo que vendemos y hacerlo de forma responsable”

Los transportistas están perdiendo el pulso con los cargadores. En la actividad que usted representa, el subsector de automoción y logística del automóvil, ¿las relaciones con sus clientes están igual de descompensadas?
En nuestra actividad la mayoría de nuestros clientes son los grandes fabricantes o importantes empresas de Rent a Car, por lo que es siempre complicado negociar en igualdad de condiciones. Sin embargo, no olvidemos que nuestros clientes, como es lógico, buscan comprar nuestros servicios al mejor precio y somos nosotros los que debemos ser capaces de explicar bien lo que vendemos y hacerlo de forma responsable.

La polémica ampliación a las 44 toneladas les enfrenta desde hace años. Aunque el transporte, en general, es contrario a esta medida, lo cierto es que los grandes flotistas sí son partidarios del incremento de capacidad. ¿Usted qué opina?
En portavehículos estamos más limitados por las medidas que por el peso, ya que cuando transportamos turismos o furgonetas rara vez superamos los pesos permitidos. Es cierto que en la actividad de transporte de vehículos pesados, como por ejemplo camiones y tractores, algo más de permisividad en los pesos ayudaría, pero es un caso excepcional y no sería necesario llegar a las 44 toneladas.

Para ganar capacidad, las flotas están utilizando megacamiones o, incluso, fórmulas nuevas, como el duotráiler. ¿Cree que este tipo de soluciones pueden mejorar la eficiencia y la rentabilidad del transporte por carretera?Concretamente, en nuestro sector no se utilizan este tipo de vehículos por el momento, al menos que yo tenga constancia.

¿El problema de los tenders se manifiesta con la misma intensidad en portavehículos que en otros servicios?
Sí, la verdad es que nuestros clientes utilizan este método de forma habitual y cada vez más a través de sitios web especializados donde en muchas ocasiones no existe contacto personal entre comprador y transportista. Creo que como herramienta que simplifica el trabajo del comprador es bueno, pero también pienso que es imprescindible conocer a quién contratas, su historial y sus capacidades reales, ya que en muchas ocasiones las ofertas no están respaldadas por los medios que se necesitan y se puede caer en el error de comparar ofertas serias con ofertas que no son realistas y presionar a la baja los precios, como a veces ocurre. Los clientes deben distinguir entre empresas con medios y comisionistas de transporte, y no considerarlos de igual forma dentro de los tender con el fin de presionar precios a la baja. Esto está provocando que quien realiza el servicio final, que es quien realmente apuesta por el servicio, lo haga a precios insostenibles y deteriorando sus balances.

La atomización no parece ser un problema para su sector en concreto. ¿Cree que podemos ver nuevas operaciones de concentración, como la protagonizada por Gefco y Bergé?
A nadie se le escapa que en los últimos años hemos vivido una concentración importante en nuestro subsector, y es probable que sigamos viendo nuevos movimientos. Esto no solo ocurre en España, es una tendencia a nivel europeo y ya pueden diferenciarse grandes grupos que tienen presencia en muchos países y que buscan ser capaces de ofertar grandes volúmenes para distintos países. Puede que esta concentración busque equilibrar algo la balanza, pero tendremos que esperar para ver qué ocurre.

En su segmento de actividad, el ferrocarril es un duro competidor. ¿Teme que las medidas de apoyo al modo ferroviario acaben lastrando la competitividad del camión?
Hace ya varios años que nuestro sector no ve al ferrocarril como un competidor, sino más bien como un modo complementario a nuestra actividad. La mayor parte de empresas asociadas a CETM Portavehículos tienen relación, de una u otra forma, con el ferrocarril y forma parte de su actividad diaria. No tememos que las medidas de apoyo al ferrocarril lastren la competitividad del transporte por carretera, porque el camión es el modo más flexible y en muchos casos económico. Lo que sí tememos es que las medidas de apoyo se financien con cargo a la carretera ya que eso es un tremendo error.

“No olvidemos que el único modo capaz de entregar el vehículo al cliente final es el camión, y por este motivo debemos tener un papel muy relevante en cualquier solución intermodal”

¿Qué papel juegan las autopistas del mar en su segmento? ¿La carretera encuentra en los buques portavehículos su mejor complemento intermodal?
Al igual que con el ferrocarril, estamos muy acostumbrados a trabajar con las navieras y, en muchas ocasiones, son un buen complemento. Sin embargo, no olvidemos que el único modo capaz de entregar el vehículo al cliente final es el camión, y por este motivo debemos tener un papel muy relevante en cualquier solución intermodal.

La escasez de conductores es un mal que afecta a todo el transporte. ¿Las empresas portavehículos disponen de personal especializado suficiente para atender las necesidades de la industria?
Nuestra actividad sufre la misma escasez de conductores que el resto, pero en nuestro caso el problema se agrava ya que necesitamos una especialización que otros no precisan. Hacemos grandes esfuerzos para formar conductores, pero debemos buscar la forma de hacer más atractiva la profesión, porque no hay mucha gente joven que se sienta atraída por este trabajo y eso nos va a complicar cada vez más las cosas.

Un problema específico de la logística de automóviles es la falta de campas. ¿Qué proponen desde CETM Portavehículos?
Las campas deben estar próximas a los mercados de consumo y con buenas conexiones por carretera y ferrocarril. Aunque esto requiere inversiones millonarias que en muchos casos ofrecen retornos a muchísimos años vista. Desde la asociación no es fácil dar soluciones a este problema, pero esto no solo nos preocupa sino que también nos ocupa.

La digitalización podría ser una gran aliada para el transportista, aunque el sector presenta un notable retraso con respecto a otros. Por ejemplo, el CMR digital, del que se viene hablando desde hace años, no acaba de despegar. ¿Por qué?
En este campo aún tenemos mucho trabajo que hacer, pero en los últimos años hemos avanzado en la digitalización, y hoy podemos decir que la gran mayoría de nuestras empresas tienen comunicación en tiempo real con el vehículo y la capacidad de interactuar con el conductor. Respecto a la utilización de CMR digital, no solo depende de nosotros. Todos debemos estar preparados para ello, incluidos nuestros clientes. Somos un sector muy dinámico e innovador, por lo que no tengo duda de que estaremos a la cabeza también en esta materia.

“Al final que nadie se engañe: quien pagará las nuevas tasas es el consumidor final, no el transportista que no tiene margen para ello”

A la carretera se le pide un mayor esfuerzo por reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, como hemos visto recientemente en la Cumbre del Clima de Madrid. La nueva Comisión Europea ultima un Pacto Verde que incluye nuevas tasas al transporte. ¿Sienten que al transporte se le exige más que a otros sectores?
Lo que ocurre con el transporte por carretera es un tanto hipócrita… parece que a la sociedad le molesta ver camiones por la carretera que hacen ruido y contaminan, pero nos gusta ir a una tienda y encontrar siempre lo que buscamos en buenas condiciones y a buen precio. Por otro lado, nos exigen reducciones en las emisiones pero no se nos ofrecen soluciones concretas, como el disponer de vehículos no contaminantes. Si las tasas al transporte fuesen empleadas en I+D con el fin de desarrollar una alternativa real al diésel para la larga distancia, creo que todos los transportistas estaríamos de acuerdo, ya que somos los primeros interesados en ello. No obstante, el problema es que siempre se ejerce la presión sobre el mismo y no precisamente para buscar soluciones al problema, sino para dedicar los recursos a otras partidas. El transporte por carretera es imprescindible en una sociedad como la nuestra, por lo tanto, deberíamos pensar más en soluciones y menos en penalizaciones. Al final que nadie se engañe: quien pagará las nuevas tasas es el consumidor final, no el transportista que no tiene margen para ello.

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