En Catalunya cada año quedan en desuso 970 embarcaciones y un volumen de fibra de vidrio de 700 a 900 toneladas
El Vigía Barcelona
La Fundación Mar, con el soporte económico de Caixa Terrassa y en el marco del “Programa de Mejora Ambiental”, ha presentado en el Salón Náutico Internacional de Barcelona las primeras aplicaciones industriales del reciclaje de los residuos náuticos que genera la flota catalana en desuso. A día de hoy ésta integra aproximadamente 65.000 embarcaciones, de las que un 1,5% acaban fuera de uso cada año, lo que representa unas 970 unidades y un volumen de fibra de vidrio de entre 700 y 900 toneladas.
Aplicaciones muy diversas
Diversos estudios demuestran que el volumen de residuos generado por los barcos en desuso, procedente sobre todo de los cascos de fibra de vidrio con resinas de poliéster, puede tener dos aplicaciones principales: por un lado, como combustible energético para el funcionamiento de los hornos de clinker (fábricas de cemento) y, por otro, en la fabricación de mobiliario urbano, elementos de hormigón para obra pública y carreteras, etc.
Para llevar a cabo estos proyectos, la Fundación Mar está colaborando con la empresa Àrids Bofia, de Regencós (Girona), en la fabricación de pavimentos y piezas de hormigón con fibra de vidrio triturada; en pruebas de combustión con la cementera Uniland; y en la producción de encimeras de cocina, muebles industriales y mobiliario urbano con otras dos firmas.
La Fundación Mar también está trabajando en la creación del primer Centro de Reciclaje de Embarcaciones de Europa en Catalunya e impulsa el desarrollo de un plan de gestión de residuos náuticos en el marco de la Directiva Europea IPPC 2008/1/CE y de las transposiciones nacionales de las leyes de residuos.
Todas estas acciones se enmarcan en el llamado Proyecto Blau: Mar &Sostenibilidad, impulsado por Nereo, el Salón Náutico y la propia Fundación con el objetivo de concienciar a las empresas de la responsabilidad de cuidar el medio marino. Entre las iniciativas realizadas destaca la implantación de un sistema de gestión medioambiental adaptado a las pymes del sector náutico (el dQb), programas de formación o un manual de buenas prácticas para talleres náuticos.