Los puertos españoles tardarán dos años en recuperar los tráficos previos a la crisis

por Xavier Gual

Los puertos españoles no estarán en condiciones de recuperar los tráficos previos a la crisis del coronavirus al menos hasta bien entrado el año 2022. Es el pronóstico prácticamente unánime que realizan las autoridades portuarias, con Puertos del Estado a la cabeza, aunque todo dependerá de la evolución de la pandemia y del ritmo de recuperación de la actividad productiva, no solo en España, también en el resto del mundo.

En abril, el conjunto del sistema portuario registró una caída del 10%, con casi cinco millones de toneladas menos que en el mismo mes de 2019. En el acumulado del año, los 175 millones de toneladas movidos suponen un 6,2% menos, con graneles sólidos y automoción como principales afectados (al margen de pasajeros). Los primeros acumulan un descenso del 17% para el conjunto del sistema. En el tráfico de vehículos, la caída también es de dos dígitos. En el caso de los automóviles embarcados o desembarcados en Barcelona, el retroceso es del 35% hasta abril, consecuencia del cierre de fábricas por la pandemia, más del doble que en contenedores (944.000 teus, un 16% menos que el año pasado).

RICARDO BARKALA
“Lo que está prácticamente asegurado es que este año cerraremos en negativo. Ya veremos el que viene. Costará volver a cifras precrisis, tras el verano lo veremos todo algo más claro”

Aventurar la evolución de los tráficos portuarios resulta difícil aún hoy, con el país desescalando lentamente. Para el presidente del puerto de Bilbao, Ricardo Barkala, “lo que está casi asegurado es que este año cerraremos en negativo. Ya veremos el que viene. Costará volver a cifras precrisis, pero en estos momentos es pronto para dar una fecha. Tras el verano lo veremos todo algo más claro”. La previsión que hacen desde Puertos del Estado apunta a un periodo de dos años, “aunque la realidad será muy heterogénea dependiendo de cada puerto”, asegura la directora de Portcastelló, Ana Ulloa. “En nuestro caso, hay una gran dependencia del tejido industrial más cercano por lo que la recuperación de los tráficos irá muy ligada a su evolución en cuanto a producción y a exportaciones”, explica.

Según el presidente del puerto de Algeciras, Gerardo Landaluce, “la incertidumbre es grande y es complicado hacer una previsión. No obstante, creemos que los tráficos empezarán a crecer de nuevo en junio”. La presidenta del puerto de Barcelona, Mercè Conesa, considera que “estabilizar la situación será difícil antes del último trimestre del año. En 2021 se podría producir el inicio del crecimiento, pero según nuestros cálculos no será hasta 2022 que alcancemos los niveles de 2019”.

UNA EVOLUCIÓN DE TRÁFICOS MUY DISPAR

Los datos sobre la evolución de la actividad en los muelles desvelan un comportamiento muy irregular en función de cada puerto. Así, tras Barcelona, València se ha dejado un 5% en el primer cuatrimestre, con los contenedores de exportación retrocediendo un 18% en abril. Algeciras, gracias a las nuevas líneas con Sudamérica, está resistiendo mejor, con 36 millones de toneladas movidas hasta abril, casi lo mismo que hace un año. Sin embargo, en este mes ya han acusado un descenso del 7% en contenedores.

En el lado contrario, Huelva, Cádiz o A Coruña presentan balances positivos. El enclave gallego ha visto aumentar sus volúmenes un 11% entre marzo y abril, mientras el recinto gaditano ha crecido un 14%. Huelva cerró marzo como el tercer mejor mes de su historia y Almería acumula un 24% más de movimientos en el cuatrimestre.

En plena tormenta del covid-19, con la actividad económica paralizada por el confinamiento y el estado de alarma, los puertos se han convertido en una infraestructura verdaderamente esencial, garantizando el abastecimiento del país en circunstancias excepcionales y manteniendo la actividad en los muelles a pesar de las enormes dificultades. Cumplido el primer objetivo, el suministro de productos esenciales, los puertos se han centrado en el diseño de planes de acción para proteger a sus operadores y mitigar los efectos de la pandemia sobre empresas y trabajadores. El primero en hacerlo fue Barcelona, el 12 de marzo, mediante un plan de choque con medidas dirigidas a sus concesionarios y clientes, entre las que destacaba la no penalización a las terminales por incumplir los tráficos mínimos comprometidos.

INYECTAR LIQUIDEZ A LOS OPERADORES

Poco después, Tarragona anunciaba un plan para inyectar liquidez a los operadores portuarios en momentos de gran tensión sobre la tesorería. La autoridad portuaria reducía el plazo de pago de 30 días a un tercio, con pagos a proveedores en menos de una semana, y recortaba al máximo el periodo de validación y abono de facturas. El puerto de València, otro de los primeros en activar medidas paliativas, optaba por paralizar las notificaciones sobre liquidaciones y facturas a sus clientes, una decisión que en la práctica supone un aplazamiento del ingreso de la deuda tributaria por tasas portuarias.

El pasado mes de abril, Puertos del Estado llevó a cabo una “profunda revisión” de los ingresos del sistema portuario estatal, soportados por las empresas, con una batería de medidas destinadas a aplacar el impacto de la crisis. Los operadores deben abonar pagos a las autoridades portuarias por tráficos mínimos, ocupación, actividad, buque, deudas tributarias y terminales de pasajeros, entre otros conceptos. El plan del ente que gestiona los grandes puertos estatales, aprobado en Consejo de Ministros el 21 de abril dentro del RD 15/20 de medidas urgentes de apoyo a la economía y el empleo, contempla rebajas de tasas de hasta el 60%, con un ahorro de unos cien millones de euros para los operadores y un coste total estimado en 250 millones.

Las autoridades portuarias ante el reto de la reconstrucción

Mercè Conesa

“Los puertos somos motores económicos esenciales, además de infraestructuras críticas imprescindibles para garantizar los servicios básicos a la ciudadanía, y el puerto de Barcelona tiene una capacidad notable para impulsar la generación de negocio en su hinterland. Por lo tanto, los puertos somos uno de los actores principales en esta recuperación tan deseada. Pero también es cierto que no somos los únicos. Los puertos somos parte de un engranaje complejo en el que también participan las empresas, las diferentes administraciones públicas y la parte social. Todos tenemos el deber de hacer posible la respuesta urgente y coordinada que se necesita para generar nuevas oportunidades que permitan el surgimiento de una economía mejor y de un ecosistema y una forma de vida más igualitaria, inclusiva y sostenible”.

Aurelio Martínez

“Los puertos arrimamos el hombro junto a las empresas portuarias con una serie de medidas equilibradas que reúnen diversas virtudes. Por una parte, se trata de actuaciones que no implicarán un café para todos, y de atender singularmente lo que son servicios marítimos regulares, autopistas del mar, transportes ro-ro, embarcaciones, transporte de contenedores, cruceros, etc. No todos están atravesando las mismas dificultades. A todo ello, añadimos el buen tanto que ha tenido Puertos del Estado en dar autonomía a las diferentes autoridades portuarias para que gestionemos las ayudas a conceder. En consecuencia, es perfectamente razonable que los puertos arrimen el hombro en un momento tan delicado para las personas y para las empresas. Tenemos que hacer un esfuerzo en la medida de nuestras posibilidades, como lo están haciendo las administraciones y tantas y tantas empresas y personas. Estamos al servicio de la economía, y por tanto ajustar las tasas a una nueva realidad es lo correcto”.

Gerardo Landaluce

“Los puertos son un eslabón imprescindible en el día a día de un país, como ha quedado patente en esta pandemia. Los puertos son infraestructuras críticas del Estado y un servicio esencial. Por tanto, nuestro papel para reactivar la economía va a ser fundamental. De hecho, desde el primer día los puertos españoles, en general, y el de Algeciras, en particular, hemos activado todas las herramientas a nuestro alcance para inyectar liquidez y colaborar en el mantenimiento de un tejido empresarial que necesitamos que siga existiendo una vez acabe la pandemia. En el caso del puerto de Algeciras, las terminales de mercancías han operado con normalidad desde el primer día del estado de alarma. Empresas, trabajadores y administraciones seguimos trabajando las 24 horas del día los siete días de la semana en una labor sobresaliente de todos los actores”.

Josep Maria Cruset

“No creo que los puertos deban asumir tal liderazgo, pero sí acompañar a quien lo asuma. Es obvio que somos un eslabón muy importante en la cadena de valor para muchos sectores económicos del país y, por lo tanto, nuestro papel será importante en la recuperación económica. En nuestro caso, el hecho de poder mantener las inversiones previstas supondrá un factor de dinamización económica para nuestro hinterland, de Tarragona hasta Guadalajara pasando por Aragón. La urbanización de la Zona de Actividades Logísticas, la construcción del Moll de Balears y el desarrollo de la Terminal Intermodal de Guadalajara suponen más de 70 millones de inversión y son proyectos que ayudarán a la dinamización económica en el corto plazo, generando actividad y ocupación, y en el medio, creando nuevas oportunidades de negocio”.

Ricardo Barkala

“Los puertos están en condiciones de colaborar y facilitar la pronta salida de la crisis, como han colaborado y facilitado el abastecimiento a la industria y a la ciudadanía durante toda la situación de alarma. La entrada y salida de buques con mercancías no ha cesado en el puerto de Bilbao, garantizando que los servicios considerados esenciales hayan continuado con su ritmo de actividad. En la crisis y postcrisis cada uno tiene un papel que jugar. El nuestro es el de apoyar a las empresas en su internacionalización, y a todos los clientes y proveedores en aliviarles la situación económica en la que se encuentran. Por ello, en el caso de la Autoridad Portuaria de Bilbao, hemos propuesto una serie de medidas económicas orientadas tanto a trasladar liquidez al sector, reduciendo costes, retrasando cobros y adelantando pagos, como a mantener las inversiones y el empleo”.

Yolanda Muñoz

“La Autoridad Portuaria de Cartagena está en condiciones de liderar la recuperación de la economía local y regional, y por ende es uno de los motores mejor preparados para hacerlo. Nos encontramos ante una crisis que no tiene nada que ver con las experimentadas en los últimos años. Desde mi punto de vista, la recuperación tiene que centrarse en las empresas, apostando por los sectores que pueden recuperar la normalidad con rapidez y que son elementos tractores para las pymes. Por eso hemos sido de los primeros puertos en elaborar un Plan de Acción Inmediata para la Recuperación Económica, nuestra hoja de ruta para los siguientes dos años”.

Teófila Martínez

“Los puertos no se han parado, cuando prácticamente todos los sectores productivos se han visto obligados a detenerse. Los puertos han garantizado el abastecimiento del país y han demostrado que están preparados para reaccionar ante una situación tan complicada como esta. Los trabajadores de los puertos se han adaptado a las nuevas circunstancias para que todo funcione y, por tanto, creo que sí, que los puertos estamos en condiciones de liderar la reconstrucción del país, con la continuidad de la actividad tras la pandemia y con inversiones que favorezcan no solo nuestra competitividad, sino también seguir siendo tractor de empleo y riqueza”.

Luis Ibarra

“En los territorios insulares, no hay ninguna duda sobre la importancia estratégica de los puertos en las cadenas de transporte y la logística, y su aportación a la riqueza insular como motores de internacionalización económica. En este sentido, el puerto de Las Palmas tiene una gran responsabilidad ante nuestra sociedad en liderar procesos de reactivación empresarial y económica. Algo que ya estamos haciendo desde el primer momento, primero con ayudas que amortigüen los efectos negativos de la actual situación en nuestra comunidad portuaria, y segundo acelerando el plan de inversiones previstas y todos aquellos proyectos que dinamicen la actividad de este motor económico insular”.

Pilar Miranda

“Somos un país de gran litoral con una excelente posición geoestratégica para el tráfico marítimo internacional. Tenemos la responsabilidad de ser impulsores de la economía y la industria. Ya se demostró en la anterior crisis el papel fundamental que los puertos desarrollaron como administraciones generadoras de empleo y riqueza, y esperamos continuar contribuyendo al impulso de nuestro sistema, trabajando para atraer tráficos y facilitar los flujos logísticos para el tránsito de mercancías en nuestras importaciones y exportaciones Vamos a continuar adelante con todos nuestros proyectos y obras, por un valor total de 120 millones de euros, tanto en el puerto exterior como en la propia ciudad, que atraerán inversiones a Huelva y su entorno, y que propiciarán la creación de empleo”.

Ana Ulloa

“Como es conocido, los enclaves portuarios son un polo de concentración económica dados los beneficios que obtienen las empresas que trabajan en esta cadena logística, al igual que lo pueden ser los aeropuertos o puertos secos en otros tipos de mercancías. Por ello, los puertos, al igual que otras infraestructuras, deben ser utilizados para mejorar la competitividad del país y con ello reducir al máximo el plazo de recuperación de la actividad económica y social. Para obtenerlo deberíamos disponer del mayor número de herramientas posibles para cumplir esta función, como la simplificación de los trámites administrativos, tanto para mejorar la actividad de las empresas actuales como de inversiones futuras”.

Enrique Losada

“Los puertos han demostrado durante esta crisis que son instrumentos esenciales para el mantenimiento del pulso vital del país, y que están preparados para garantizar el suministro de mercancías aun en condiciones de enormes dificultades. De hecho, como consecuencia de la emergencia sanitaria, se está registrando un descenso generalizado en el tráfico portuario español. El magnífico comportamiento que están mostrando las autoridades portuarias y los operadores viene a confirmar que los puertos están capacitados para ejercer como locomotora y eje vertebrador de la recuperación económica que debe producirse en cuanto se supere la actual situación”.

 

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