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Los puertos españoles sostienen la industria crucerística europea en un mal año para el sector

El Vigía

16 marzo, 2018

Barcelona, Baleares y Tenerife son los únicos que crecen

Los puertos españoles refuerzan su hegemonía al frente de la industria crucerística europea, con Barcelona como líder consolidado, y Baleares y Tenerife ocupando la tercera y la séptima plaza, respectivamente, de los enclaves del Mediterráneo con mayor movimiento de cruceristas. Según el ranking que elabora anualmente el prestigioso portal belga porteconomics, los recintos españoles han sido los únicos que han presentado crecimientos en positivo a lo largo de 2017. Así, el puerto de Barcelona, pese a ganar sólo un 1,1% de pasajeros, hasta los 2,7 millones, aumenta su diferencia respecto del segundo, el romano de Civitavecchia, que se deja más de un 6%, hasta quedarse en poco más de 2,2 millones de cruceristas, medio millón por detrás del recinto de la capital catalana.

El tercero en el top ten es Palma de Mallorca, que crece un 7,3%, y se cuela en el selecto grupo de los dos millones, con 2,1. El crecimiento del puerto balear en el tráfico de cruceros durante los últimos siete año ha sido espectacular, con un 26,7%. Tenerife cierra 2017 con un incremento del 8,3%, hasta los 964.000 pasajeros. En este segmento, destacan los descensos de la actividad en los enclaves italianos, todos ellos en números rojos. Tras la mencionada caída de Roma, le sigue Venecia, un tradicional valor seguro en este tipo de industria, que se deja un 12,5%, hasta apenas rebasar los 1,4 millones de cruceristas. Nápoles deja atrás un año horrible, con un retroceso del 41%, hasta 927.000 (en el periodo 2010-2017 acumula un descenso del 23%). Tras Nápoles, Génova, Savona, Livorno y La Valeta presentan caídas de entre el 6 y el 10%.

En rojo también se sitúa el griego de El Pireo (con un retroceso del 3,7%) y a Marsella, el cuarto puerto en número de cruceristas, tampoco le ha ido mejor, al experimentar una bajada del 7,4%. Además de los españoles, sólo dos puertos menores presentan cifras en negro: los de la Riviera francesa, que suben un 1,5%, y el griego de Corfú, que crece un 17%, aunque con cifras todavía modestas (680.000 pasajeros).

El año 2017 no fue bueno para la actividad del sector, con la excepción mencionada de los puertos españoles, que sostienen la industria europea. Así, en el balance del año para los diez enclaves más importantes del Mediterráneo, el tráfico de cruceristas experimenta un descenso del 4,9%, hasta los 13,8 millones, si bien el acumulado desde el año 2010 es positivo, con un crecimiento del 12,8%.