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Los estibadores plantarán cara a empresas y administraciones para frenar la automatización de las terminales

El Vigía

19 octubre, 2018

Aseguran que los estibadores pueden doblar la productividad de las terminales automatizadas con el mismo coste para la empresa

El Consejo Internacional de la Estiba (IDC, por sus siglas en inglés), que ha reunido esta semana en Londres a la asamblea de la zona europea, ha mostrado el rechazo frontal del colectivo al auge de las terminales robotizadas. El comunicado emitido por el IDC asegura que la automatización “pone en riesgo decenas de miles de puestos de trabajo en los cinco continentes”, aunque señala que los estibadores asumen “que la tecnología avanza y es necesaria para mejorar las condiciones de seguridad en el trabajo”.

Desde el IDC avanzan que el colectivo “plantará cara a empresas, asociaciones y administraciones nacionales e internacionales para hacer frente común en este desprecio a la profesión”. Señalan, en este sentido, que existen ejemplos de sindicatos que han logrado acordar a nivel nacional el freno a la automatización “durante un largo período de tiempo”. 

El comunicado emitido por la confederación sindical de estibadores pone, además, en duda la mayor productividad de la automatización en la estiba. Según ha explicado en la asamblea Anthony Tétard, reelegido coordinador de la zona europea, “las terminales automatizadas más avanzadas del mundo en la actualidad permiten un máximo de hasta 21 movimientos de contenedores por hora en las tareas de carga y/o descarga de los buques en puerto, mientras que los estibadores bien formados y con herramientas apropiadas pueden llegar a doblar esas cifras y con un coste-empresa similar”. 

El encuentro, que ha acogido a 130 delegados de los estibadores procedentes de 18 países, ha abordado también la necesidad de “salvaguardar la buena salud laboral y la seguridad en el trabajo de los estibadores”. En este sentido, desde el IDC han denunciado que “gobiernos y empleadores incumplen sistemáticamente las normativas y legislaciones nacionales e internacionales en materia de seguridad, prevención y formación continua. Además, permiten la contratación de trabajadores eventuales no formados y con condiciones salariales y socio-laborales precarias, que pueden poner en peligro sus propias vidas y la de sus compañeros”.

“Ejemplos claros están en los gases tóxicos inhalados por los trabajadores de la emanación en la fumigación de los contenedores por parte de las navieras, o la excesiva burocratización para atajar estos problemas”, señala la confederación sindical, que se marca el objetivo de alcanzar “una cota cero de mortalidad en la realización de la actividad profesional de la estiba”.