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Las ingenierías exigen al nuevo Gobierno que la calidad pondere el 80% en los contratos públicos

El Vigía

8 junio, 2018

“A imagen y semejanza de la Europa más avanzada”, afirma Fidex

El Foro para la Ingeniería de Excelencia (Fidex), que agrupa a las once principales ingenierías españolas, pide a los nuevos titulares de las carteras de Hacienda, Fomento y Medio Ambiente que España empiece a contratar ingeniería tal como hacen las grandes economías mundiales, es decir, situando el peso de los criterios técnicos en los pliegos de contratación en un 80% y el precio en el 20%. “De lo contrario, si nuestro país se limitara a otorgar a la calidad el mínimo que permite la nueva ley de Contratos del Sector Público (51-49), el Gobierno estaría escogiendo parecerse a países como Portugal o Polonia, las otras dos grandes excepciones de Europa”, afirma la organización.

Para Fidex, “en este momento en que las administraciones y las entidades públicas están desarrollando los nuevos pliegos de contratación para adecuarlos a la nueva ley, es imprescindible que los interventores, dependientes del ministerio de Hacienda, entiendan que no hay que inventar nuevas fórmulas de contratación, sino que la fórmula ya está inventada y en ella se otorga a la calidad un peso de al menos el 80%”. Así sucede en organismos internacionales como la Comisión Europea, el Banco Mundial, todos los bancos de desarrollo, todas las Agencias Europeas de Ayuda al Desarrollo y las grandes economías mundiales.

Además, Fidex reclama que se adopte la fórmula de puntuación de las ofertas económicas que utilizan todos estos organismos internacionales. En España, a una propuesta económica ajustada al presupuesto de licitación se le otorgan cero puntos. Esto equivale en la práctica a rechazar la oferta, pues es casi imposible compensar ese cero con la parte técnica, con lo que al final se expulsa del mercado a quienes ofrecen realizar el trabajo por el precio propuesto por la propia Administración, aunque su propuesta técnica sea de mayor calidad.

Al mismo tiempo, la entidad insiste en la utilización del concurso restringido, ya que es “imposible analizar con detalle y profundidad 40-50 ofertas, tal y como sucede hoy, lo que resulta no sólo inviable para las administraciones, sino antieconómico para las ingenierías”. De ahí lo indispensable de apostar por un modelo en dos fases: una de selección, en la que se escogen a entre cuatro y ocho empresas, que serán las que presenten ofertas y compitan en la segunda y última fase de adjudicación.

Según Fernando Argüello, director general de Fidex, “las principales ingenierías españolas tienen apenas el 10% de su negocio en su país, cuando las grandes ingenierías internacionales tienen al menos el 40%. Hay un desajuste enorme que sólo es posible reconducir mejorando las condiciones de contratación en España, pero para ello no sólo es necesario que haya voluntad política, sino que en las entrañas de la Administración, interventores y abogados del Estado no dificulten el desarrollo de los nuevos pliegos a imagen y semejanza de los de la Europa más avanzada. De lo contrario, se corre el riesgo de la deslocalización de la ingeniería española”.