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Las ingenierías españolas apuestan por la colaboración público-privada

El Vigía

14 julio, 2017

Para compensar la caída de la licitación de la obra pública

Según el Foro para la Ingeniería de Excelencia (Fidex), que agrupa a las once principales ingenierías españolas, “no hay en este momento más alternativa de financiación que la colaboración con la iniciativa privada” para aquellas infraestructuras básicas para el desarrollo del país, máxime mientras la obra pública continúe siendo una de las partidas más afectadas por los recortes presupuestarios para alcanzar los objetivos de déficit marcados por Bruselas.

En 2016, el importe licitado total de la Administración fue de 439 millones de euros, un 24% menos que en 2015 y un 83% menos que en 2007, año de la antesala de la crisis. Para Fidex la “desmesurada” reducción de inversión pública en España en este periodo, muy por debajo del 2% del PIB, “es insostenible cuando países de nuestro entorno la mantuvieron alrededor del 2,5% pese a la crisis económica”.

Ante la caída de la inversión pública en infraestructuras en España en los últimos años, las grandes ingenierías civiles valoran la colaboración público-privada como la mejor manera de reactivar hoy por hoy el desarrollo de infraestructuras en España, tal como plantea el Plan Extraordinario de Inversiones en Carreteras (PIC), presentado por el Gobierno.

Las ingenierías españolas apuestan por la colaboración público-privada / Comsa

Las ingenierías españolas apuestan por la colaboración público-privada / Comsa

Por otra parte, la entidad recalca que la puesta en marcha de este plan de inversiones en carreteras supondrá un apoyo a la actividad internacional de las ingenierías, al proporcionarles las necesarias referencias locales (y recientes) para poder licitar en concursos internacionales.

La escasa licitación en España en los últimos años “está poniendo en riesgo” la actividad internacional de las ingenierías, que ha sido para muchas de estas empresas la única manera de subsistir frente a un mercado español acuciado por la caída inversora y las subastas en las licitaciones.

De hecho, en la actualidad las grandes ingenierías españolas tienen ya más del 90% de su negocio fuera España, mientras que para las grandes ingenierías mundiales la situación es precisamente la inversa pues concentran más de la mitad de su actividad en su propio país.