NoticiasInfraestructuras

Las carreteras españolas acumulan un déficit de 7.000 millones de euros en mantenimiento

El Vigía

13 julio, 2018

La AEC aconseja reducir el límite de velocidad en 6.800 kilómetros debido al mal estado de estas infraestructuras

Uno de cada trece kilómetros de la red de carreteras española presenta deterioros relevantes en más del 50% de la superficie del pavimento, acumulando baches, roderas y grietas longitudinales y transversales. Se trata de desperfectos que pueden afectar a la estructura de la plataforma, comprometiendo la comodidad, eficiencia y seguridad de la circulación. Por ello, desde la Asociación Española de la Carretera (AEC) consideran que darle la vuelta a esta situación requiere una inversión mínima de 7.054 millones de euros, que supone el déficit que acumula el mantenimiento del conjunto de las infraestructuras viarias del país y que se reparte con 211 millones para la red que gestiona el Estado y 843 millones para la que administran los gobiernos autonómicos y forales.

“La falta de conservación está haciendo mella en las infraestructuras viarias españolas, un patrimonio valorado en 145.000 millones de euros, y que, a partir del año 2009, ha sido abandonado a su suerte víctima de los sucesivos y reiterados ajustes en los presupuestos públicos”, apuntan desde la AEC, que comentan que en la serie estadística que se muestra en la investigación se observa cómo en el año 2001 la conservación de la red viaria aprobaba holgadamente el examen periódico realizado por la AEC, para llegar a 2017, dieciséis años después, rozando la línea roja del muy deficiente.

Además, el último estudio sobre necesidades de inversión en conservación de la asociación aconseja también reducir el límite de velocidad genérico entre 10 y 20 km/h, una medida que afectaría a 6.800 kilómetros de carreteras.

 

Entre las consecuencias de esta situación destaca un incremento del riesgo, ya que el progresivo deterioro de las carreteras ha incrementado el número de víctimas en accidentes de tráfico. Además, también supone un impacto ambiental e ineficiencia económica, pues se estima que solo sin el sobrecoste en consumo de combustible que supone transitar por una carretera cuyo pavimento está en mal estado, se evitaría emitir tres millones de toneladas de CO2 al año, además del sensible incremento de los gastos de mantenimiento del vehículo. Por último, el informe de la AEC muestra que entre 2001 y 2017 las carreteras del Estado han perdido un 36% de su valor patrimonial, y las de las comunidades autónomas y diputaciones forales, un 38%.

En este sentido, la asociación considera que deberían incrementar en 300 millones de euros durante un periodo de ocho años las partidas destinadas a conservación y refuerzo de firmes en los Presupuestos Generales del Estado, pasando de los 900 millones de euros que se invierten actualmente a 1.200 millones, sin considerar en esta cifra las cantidades que habrán de destinarse al mantenimiento de las autopistas de peaje en las que el Gobierno “levante la barrera”, apunta.  Respecto a las carreteras dependientes de las comunidades autónomas y diputaciones forales, los expertos entienden que se requiere destinar 600 millones de euros más al año –durante los próximos ocho ejercicios- a su mantenimiento (para el conjunto de las autonomías).