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Las asociaciones trasladan a 2017 las expectativas incumplidas este ejercicio

Elena de Jesús

30 diciembre, 2016

El nuevo Gobierno deberá afrontar prácticamente los mismos proyectos previstos en la agenda de 2016

Los principales protagonistas del sector del transporte y la logística despiden con sabor agridulce un ejercicio que, a su juicio, debía ser el de la recuperación definitiva. Si bien se han comenzado a registrar e incluso superar las cifras precrisis, el bloqueo político y la gran incertidumbre que ha continuado reinando en los mercados internacionales han paralizado muchas de las inversiones y actuaciones previstas, y ha desinflado “el moderado optimismo” con en que los empresarios iniciaron el año. En este sentido, el nuevo Gobierno central deberá afrontar prácticamente los mismos grandes proyectos previstos sin éxito en la agenda de 2016.

“No ha sido un año tan bueno como esperábamos”, lamenta el portavoz de CETM, Dulsé Díaz, para quien la inestabilidad económica y política “ha frenado mucha inversión y modificaciones normativas de importancia”. En su opinión, otro factor a tener en cuenta a la hora de valorar el ejercicio es la desaceleración de la actividad que ha soportado la carretera en el último semestre. Ante este escenario, Díaz considera que “no nos queda más remedio que pensar que 2017 tiene que ser mejor”. Por su parte, el director general de Astic, Ramón Valdivia, afronta 2017 con energía y ocupándose de los temas que más le preocupan, tales como la revisión de las normas de acceso al mercado y a la profesión, la regulación del cabotaje o el seguimiento de la vuelta a casa, “que hemos conseguido este año que la iniciativa esté en el despacho de Violeta Bulc”, señala Valdivia, para quien “aunque hemos avanzado posiciones, aún queda camino”.

Prácticamente la misma suerte que la carretera ha corrido el sector marítimo, con un crecimiento de los tráficos portuarios prácticamente plano en los últimos meses. El director general de Anave, Manuel Carlier, lamenta que, a pesar de que su principal objetivo era conseguir algunas modificaciones normativas para relanzar la competitividad del Registro Especial de Canarias, “debido posiblemente a la inestabilidad institucional, esas reivindicaciones han debido quedar aparcadas”. Asimismo, recuerda que todavía queda pendiente la revisión de la legislación sobre el servicio de la estiba. En el ámbito internacional, Carlier asegura que 2016 ha sido el peor año para el mercado de fletes desde 2009 y “tampoco hay ninguna previsión de que la situación mejore sensiblemente en 2017”.

Por su parte, y pese a que a lo largo del año el sector privado de transporte ferroviario de mercancías ha ganado cuota, en su conjunto sigue estancando a niveles muy bajos. En el capítulo de asuntos pendientes, el gerente de la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP), Juan Diego Pedrero, comenta que “la liberalización real del sector sigue siendo un deseo no realizado y el año 2016 no ha supuesto un cambio en este situación, a pesar de las esperanzas que teníamos en la Rosco como palanca real de liberalización del sector”.

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El tráfico en los puertos españoles se estancó durante los once primeros meses. /Fotos: APMT

 

La carga aérea, la mejor

La mejor evolución de los tráficos la ha experimentado la carga aérea, con un crecimiento constante de dos dígitos a lo largo de 2016. Según el gerente de ALA, Agapito Maricalva, 2017 parece presentarse bajo auspicios similares. “Desde el punto de vista de volúmenes parece positivo, pero veremos cómo evolucionan las tarifas de carga, porque al haber menos capacidad carguera, las bodegas de los aviones de pasaje suelen ofrecer tarifas más bajas y ello incide en el negocio de las compañías cargueras puras”, señala. Para el gerente, el reto más inmediato de 2017 será conocer cómo aprobará el Gobierno el Documento de Ordenación y Regulación Aérea (DORA), que establecerá las pautas de acción del próximo quinquenio 2017-2021. A este respecto, Agapito comenta que, si bien la tesis de Aena defiende una congelación de las tasas aeroportuarias, todos los integrantes del sector del turismo y el transporte Aéreo justifican que una reducción de dichas tasas en un 2 o 3% potenciarían el sector aéreo.

En el caso del sector transitario, otro de los objetivos frustrados este año ha sido el de convencer a la Administración para crear una secretaría general de Logística. “Debido al carácter provisional del Gobierno consideramos que no era el momento para plantear la referida propuesta”, asegura el presidente de Feteia, Enric Ticó, que valora “de forma positiva” el año que ahora termina, “ya que ha sido un año puente, dejando atrás la crisis económica del comercio exterior de nuestro país”. Asimismo, Ticó encara 2017 con la mirada puesta en la consolidación del crecimiento del negocio del colectivo que representa.

Precios demasiado bajos

Al tomar el pulso a las principales asociaciones logísticas se perciben también motivos para el optimismo, pues desde la patronal UNO y la Asociación Española de Empresas de Mensajería (AEM), cierran el año con un balance muy positivo a nivel de actividad. Sin embargo, alertan de que los precios siguen siendo bajos. “Debido a lo débil que es todavía esa recuperación económica, los precios son notablemente bajos y, por tanto, los balances de las empresas aún no reflejan unos resultados tan positivos como los registrados en los ejercicios previos a la crisis”, asegura el secretario general de UNO, Francisco Aranda. En su opinión, las empresas tienen unas perspectivas esperanzadoras para 2017 “si se confirman las previsiones económicas”.

Una postura similar adopta el presidente de AEM, Alberto Genescà, para quien crecer y elevar los precios, en la medida de lo posible, es una de sus principales aspiraciones. Desde UNO se muestran, además, preocupados por el aumento de impuestos anunciado recientemente por Hacienda. “Este golpe no es sólo coyuntural, ya que por sus características es un obstáculo a nivel de inversiones. Nuestro sector, que está en pleno crecimiento, necesita llevar a cabo inversiones”, explica Aranda, que considera fundamental que el próximo año no vuelvan a producirse nuevos incrementos de impuestos.