Las aseguradoras endurecen las condiciones de sus pólizas ante el auge de robos en la logística

por El Vigía

El robo de mercancías se ha convertido en una tónica habitual en el sector del transporte y la logística y el modus operandi y la pericia de los delincuentes siguen evolucionando a pasos agigantados. Pese a que las compañías han incrementado los presupuestos destinados a políticas de seguridad, los expertos consideran que la inversión en esta materia resulta insuficiente. “El sector es bastante opaco, la competencia es feroz y los beneficios son bajos”, asegura el experto en seguros Carlos Destrada, para quien esta situación provoca que las firmas no estén dispuestas a aumentar sus costes de explotación en medidas de seguridad que pueden trasladar, no sólo a los eslabones de la cadena más débiles, sino a las propias aseguradoras.

El modus operandi y la pericia de los delincuentes continúa evolucionando y las empresas deben adaptarse constantemente a la nueva realidad / Guardia Civil

El modus operandi y la pericia de los delincuentes continúa evolucionando y las empresas deben adaptarse constantemente a la nueva realidad
/ Guardia Civil


Esta dinámica la observa también el investigador privado de Mediterranean Surveys Fernando García, que asegura que las empresas prefieren que las aseguradoras les solucionen sus pérdidas antes que tomar medidas para evitar estos asaltos. “Y esto es un error, ya que en ocasiones deben modificar las circunstancias del mismo para que entren dentro de las coberturas de las pólizas”, explica García.
Conscientes de esta realidad, desde el sector asegurador están optando por delimitar las condiciones de cobertura de sus pólizas, haciéndolas cada vez más restrictivas. Según explica el gerente de Llerandi, Javier Lugrís, “a las empresas cada vez les resulta más complicado maquillar las circunstancias para conseguir cobertura”. En el caso concreto de los robos que se producen en el reparto capilar –cuyas cifras no han hecho sino aumentar durante el último ejercicio, según los datos ofrecidos por la Guardia Civil–, Lugrís comenta que las aseguradoras continúan reduciendo su exposición a este tipo de riesgo, estableciendo exclusiones expresas sobre este tipo de mercancías o incluso fijando sublímites en el capital asegurado.
Por otra parte, Carlos Destrada confirma también que no sólo ha aumentado el número de empresas que intentan trasladar a las aseguradoras los daños, sino que existen compañías de transporte y operadores logísticos que intentan lucrarse de esta situación incluso cuando no se ha producido un robo. A modo de ejemplo, Estrada explica que “hace unos días cayó en mis manos una denuncia en la que un transportista de paquetería denunciaba el robo de una mercancía para reparto que había guardado en el trastero de su vivienda”.
Naves logísticas y paquetería
Pese a que la mayoría de los operadores con los que se ha puesto en contacto esta publicación –Seur, MRW, Redur, ASM y Nacex– han declinado ofrecer su valoración al respecto, tanto los analistas como la propia Guardia Civil alertan, sobre todo, de un repunte de los robos en las instalaciones logísticas y durante el reparto capilar. En el primer caso, Destrada explica que éstos vienen favorecidos por unas medidas de seguridad deficientes, con protocolos desatendidos y donde el ladrón aprovecha los momentos de mayor tráfico en las instalaciones y el descuido de los operadores de almacén. A este respecto, si bien el director de Seguridad de DHL Express Iberia, Jorge Fernández, comenta que este tipo de robos no es frecuente en sus instalaciones, señala que “cuando los hemos sufrido ha sido en horario no operativo aprovechando algún fallo del sistema de seguridad”.
Fernando García observa, además, que en los últimos meses se ha producido un incremento de los robos de semirremolques completos en instalaciones de empresas transportistas. “Con el tiempo, las empresas han dejado de estacionar los semirremolques con carga en las calles de los polígonos industriales y ahora los suelen dejar en sus instalaciones o en aparcamientos aparentemente vigilados, pero no con las suficientes garantías, pues las medidas de seguridad son mínimas o ineficaces”. Así lo explica el investigador privado, que lamenta que “los transportistas piensan que al dejar los vehículos en un recinto vallado ya están seguros, algo completamente erróneo”. Por su parte, aunque desde Llerandi no perciben un aumento de la siniestralidad en las instalaciones logísticas, sí que lo observan en instalaciones de pequeñas dimensiones ubicadas en núcleos urbanos –generalmente de empresas courier o de transporte urgente–. A su juicio, las medidas de seguridad de éstas no se encuentran a la altura del tipo de mercancía sensible que no se reparte y queda bajo techo durante la noche y los fines de semana. “Estas instalaciones están diseñadas para ser oficinas de servicios”, comenta Lugrís, que subraya que “las mercancías que no han podido ser repartidas pueden ser un objeto más fácil que una gran instalación logística con medidas de seguridad más avanzadas”.
En cuanto a la paquetería, desde la Guardia Civil señalan que el incremento de los robos en este segmento se debe, principalmente, a que los autores conocen las formas de trabajo de unos repartidores que, además, acostumbran a trabajar solos y a repartir mercancía poco voluminosa, por lo que la sustracción resulta más sencilla. “Hay casos en que los transportistas no perciben la falta de mercancía hasta el momento de entregar el paquete”, aseguran desde la Guardia Civil.
En este ámbito, el gerente de Llerandi detecta una especial incidencia en los robos de vehículos de reparto urbano que transportan electrónica de consumo. “Aunque se producen atracos a mano armada y abordajes en marcha con una pérdida económica mayor, gran parte de los robos se llevan a cabo en las paradas para reparto cuando el transportista abandona el vehículo”, apunta Lugrís.
El elevado número de actores en la cadena debilita la seguridad
El elevado número de implicados en la cadena logística está debilitando la seguridad de las mercancías. Pese a que el presidente de la Asociación Española de Mensajería (AEM), Alberto Genescà, no constata un incremento de este tipo de delitos entre las empresas asociadas, sí que comenta que el aumento de los robos registrado por la Guardia Civil puede ser consecuencia del elevado grado de subcontratación que existe en el sector, “lo cual provoca que se pierda la seguridad en la cadena”, señala.
Así lo considera también el experto en seguros Carlos Destrada, que explica que, “de todos los que intervienen, alguno responderá en caso de que la mercancía se pierda. Por tanto, derivando las responsabilidades al otro se justifica la ausencia de necesidad de invertir en seguridad”. De hecho, Estrada comenta que algunas empresas están optando por trasladar directamente al transportista las pérdidas durante el transporte, descontándole de su facturación el importe de los daños a la mercancía. “Se trata de una práctica ilegal, pero consentida, porque de ello depende el siguiente porte y la subsistencia de la empresa”, asegura el analista.

Artículos relacionados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies