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La temporalidad laboral se instala en el sector logístico

Elena de Jesús

6 noviembre, 2018

La logística genera en junio el 17% de los contratos eventuales firmados por ETT

El sector logístico afronta en España un problema de temporalidad laboral, que en algunas empresas puede llegar a afectar al 50% de la plantilla. Es el caso de Amazon, por ejemplo, donde 900 de los 2.000 puestos de trabajo de su centro logístico en San Fernando de Henares han llegado a ser temporales. Sin embargo, este porcentaje debería reducirse hasta el 25%, según admiten desde las propias empresas de trabajo temporal, que aunque están canalizando cada vez más la eventualidad del sector, son conscientes de que las estructuras de las compañías –entre personal fijo y temporal– están actualmente descompensadas. Y lejos de solucionarlo, los expertos consideran que las reformas laborales de los últimos años han agravado la situación y aumentado la tasa de temporalidad, que ya duplica a la de la Unión Europea. “Esto supone una precarización laboral, reduce la estabilidad en el empleo y el empleador se evita las cargas fiscales de los trabajadores, lo que se traduce en una pérdida de poder adquisitivo de los mismos porque están sometidos a puntas de demanda de los clientes”, apunta Juan Carlos Gutiérrez, responsable del sector de Carreteras y Urbanos de FeSMC-UGT.

Los números se amontonan. Los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) muestran un incremento de las contrataciones de asalariados temporales en logística del 66,8% entre 2018 y 2009. Pero lo que más llama la atención es la tendencia hacia contratos cada vez más precarios y de menor duración. “Los contratos de menos de un mes han crecido un 44%”, puntualiza el responsable de negociación colectiva del sector estatal de Carretera y Logística de CCOO, José Antonio Fernández, para quien es precisamente en este contexto donde debe encuadrarse el crecimiento desmesurado de los contratos temporales por parte de las ETT. Y es que, a pesar de haber mejorado sus cuentas de resultados, los empresarios prefieren seguir siendo conservadores y, en este sentido, saben por experiencia que si se ven obligados a realizar algún ajuste en su plantilla resulta menos arriesgado hacerlo con empleados temporales que fijos. Por ello, recurren cada vez más a empresas de trabajo temporal. “El servicio que proporcionan elimina el coste de selección por parte de las empresas e incluye inmediatez de candidatos en tiempo muy reducido”, indica el director del Gabinete Técnico de la patronal de empresas de trabajo temporal Asempleo, Alejandro Costanzo.

Los datos del ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social son reveladores. En el primer semestre del año se contabilizaron 240.416 contratos provenientes de ETT, lo que supone multiplicar casi por seis las cifras de 2009. Esto indica, por tanto, que la logística generó hasta junio el 11% de los contratos temporales firmados por estas empresas de recursos humanos en el conjunto de sectores económicos. Un porcentaje que escala hasta el 17% si se analiza solo el mes de junio, periodo en el que se firmó una cifra récord de 68.815 contratos temporales por parte de estas compañías.

Una demanda fluctuante
Las causas de estos desequilibrios hay que buscarlas en la propia estructura del sector, con picos imprevistos de actividad derivados, en gran parte, del auge del e-commerce. “Los empresarios tienen claro que para lograr más productividad en puestos de trabajo de valor añadido la estabilidad del personal es un factor clave”, comenta el presidente de Pimec Logística, Ignasi Sayol, que afirma, no obstante, “que no es fácil hacer previsiones certeras, adivinar los picos de actividad mensual o encontrar personal, con lo que el uso de ETT es muy útil”.

“Los hábitos del consumidor son inconstantes, por lo que las empresas tienden a evitar costes estructurales y a adaptar sus plantillas con previsiones casi diarias”, apunta, por su parte, el director de Innovación y Proyectos del CEL, Ramón García. El directivo explica que gracias a la tecnología y, en concreto, a los modelos de análisis big data, cada vez se podrá conocer mejor el comportamiento del consumidor y las tendencias en tiempo real, lo que afectará a la planificación y a la demanda de recursos.

Otro de los motivos que explican el alza de la temporalidad, en concreto la registrada a partir de junio, es, según Alejandro Costanzo, toda la polémica que rodea desde hace tiempo a la denominada economía colaborativa. Así, las denuncias de la Inspección de Trabajo a empresas como Deliveroo o Glovo “han provocado que muchos falsos autónomos pasasen a ser personal de empresa, lo cual trajo un poco más de agua a nuestro molino”, señala.

Pese a que la precarización laboral preocupa, y mucho, al sector, desde Asempleo y Adecco hacen un llamamiento a la calma al considerar que cuando los contratos se realizan a través de empresas de trabajo temporal son más garantistas para el derecho de los trabajadores, pues están obligadas por ley a pagar el salario que marca el convenio y son el único sector dentro del trabajo temporal que está vigilado y regulado por una ley propia. De todas formas, también reconocen que hoy por hoy las ETT solo gestionan un 20% de esta temporalidad. “El problema de España no es que se realicen contratos a través de ETT, sino la elevada tasa de temporalidad que tenemos”, señala el director de Adecco Logística y Transporte, Jorge Díaz-Ferrer. Para el experto, “hay más garantías en un contrato firmado a través de una ETT que en un contrato temporal al uso. Es una buena señal que cada vez más empresas recurran a ETT, pues eso garantiza que se cumplen las condiciones establecidas, tanto de causalidad como las propias condiciones laborales del trabajador”.

Si bien el director Académico de ICIL, César Castillo, tiene claro que la temporalidad seguirá existiendo, también considera que las condiciones laborales tienen que ser idénticas a las del resto del personal. En este sentido, sus previsiones apuntan a un posible relajamiento en la temporalidad de algunos contratos y al aumento del personal fijo en cuanto el repunte de la actividad logística sea la tónica dominante. “El sector debe tener más confianza en sí mismo para que los contratos lo demuestren”, apostilla Castillo. A su juicio, el principal problema que se deriva de este modelo de trabajo son los cambios de turnos y la incertidumbre de cuándo volverán a necesitarse los servicios de este personal temporal. “No es bueno para el sector y la calidad de servicio que hay que dar el tener una parte importante de los empleados sin saber si al día siguiente volverán a trabajar y, en caso de que sí lo hagan, a lo mejor desconocen en qué turno les tocará presentarse”. Otro de los inconvenientes que detectan los analistas es que la alta tasa de eventualidad que sufren estos profesionales afecta también a la calidad del servicio que ofrecen las compañías al no crearse una vinculación del profesional con su puesto de trabajo. De hecho, desde ICIL aseguran haber recibido quejas por parte de compañías por la baja implicación del personal poco cualificado profesional, que al fin y al cabo es el que más temporalidad sufre.

A este respecto, desde Page Personnel señalan que, aunque los mandos directivos empiezan a ver la temporalidad como una opción de carrera, el 20% de estos contratos suelen darse en perfiles sin alta cualificación, por lo que desde la compañía de recursos humanos consideran que “queda mucho por recorrer en la contratación de mandos intermedios y directivos con la fórmula temporal”. Para la consultora especializada en reclutamiento sería interesante mirar a largo plazo y tomar como referencia la experiencia de Francia en este tipo de contratos. “El Gobierno francés ha creado un contrato temporal indefinido, que consiste en realizar un contrato indefinido al trabajador temporal a través de la ETT y después desplegarlo en diferentes empresas, lo que le permite seguir percibiendo su sueldo, aunque esté entre dos puestos. De esta forma, el trabajador no tiene inconvenientes a la hora de acceder a créditos, hipoteca…”, comentan fuentes de la empresa.

Gestionar la posible falta de implicación por parte de los trabajadores es, precisamente, uno de los cometidos de la empresa de trabajo temporal Desarrollo de Personal Logístico. Así lo explica su directora, Laura Gascón: “Procuramos que los trabajadores se comprometan con nosotros, pues si conseguimos una buena relación, inevitablemente la habrá con el cliente”. La compañía, que generó trabajo para 1.609 personas en 2017, se basa en la premisa de que menos es más. “Esta cifra puede parecer baja, pero preferimos colocar a una persona en 30 empresas, que 30 en una”, afirma Gascón, que explica que el objetivo del grupo es crear relaciones a largo plazo con los clientes, así como planes de carrera para los empleados. “Hemos tenido casos de personas que, a través de trabajos temporales, han empezado siendo mozos de almacén y han terminado como directores de operaciones”, comenta.

Por otra parte, Gascón lamenta la “torpeza” que existe en este sector en relación con la contratación temporal. “Las empresas de trabajo temporal hemos sido la consecuencia de la práctica de la procastinación, es decir, empresas que no han hecho su trabajo y de repente necesitan apagar un incendio mediante la contratación temporal. Existe mucha torpeza en un sector que hasta hace 15 años estaba poco profesionalizado, y muchas empresas no piensan en las personas, sino que simplemente se preocupan de resolver un problema que han generado ellos”.

La compañía, nacida en 2004 en Barcelona, ha dejado de trabajar con más de 40 clientes durante el último año. “Se debe a una cuestión de valores”, explica la directora de la compañía, que subraya que “no podemos enviar a empleados temporales a lugares que no cuentan con las condiciones de seguridad óptimas o donde el sistema de gestión no es el adecuado. En númerosas compañías del sector logístico continúa imperando el estilo de los dinosaurios”.