La reducción del precio del petróleo genera más incertidumbre en la apuesta por el GNL

por El Vigía

La caída del precio del petróleo  amenaza con retrasar los planes de implantación del gas natural licuado (GNL) como combustible del transporte marítimo. Es una de las conclusiones del análisis que ha realizado la Comisión Europea sobre un mercado que considera todavía embrionario, y que continúa amenazado por las incertidumbres que generan las inversiones que exige la reconversión de la flota.
A punto de cumplirse un año y medio de la entrada en vigor las zonas ECA (Emission Control Area) en el mar Báltico y el mar del Norte, que especifican que sólo los buques menos contaminantes pueden operar en estas costas de la UE, el informe cifra en unos 90 buques el pabellón marítimo propulsado con GNL en Europa y las previsiones que ofrecen desde Bruselas apuntan a que esta flota crecerá en un 60% en los próximos tres años.
Para lograrlo, sin embargo, el sector deberá resolver las dudas generadas en torno al precio del GNL en un contexto de precios mínimos del petróleo, que resta atractivo al potencial de ahorro que representa la utilización del gas. Así, el informe encargado por la Comisión Europea cifra en un plazo de ocho a diez años el periodo para amortizar la inversión que representa la adaptación al gas, aunque asume que “con los precios actuales del combustible, el GNL no es la opción más viable económicamente”. Esta repercusión afecta también a la propia industria productora del gas natural, cuya patronal internacional, Cedigaz, reconocía hace unas semanas, en su informe de 2015, que “la debilidad del precio del petróleo está impactando en los contratos de GNL a largo plazo”.Buque
La cotización de barril de Brent parece confirmarse, por tanto, como el indicador del que dependerán las decisiones del sector marítimo en torno a su apuesta por el GNL. El informe constata, en este sentido, que la escasez de infraestructuras de suministro no puede considerarse ya como la principal barrera para la implantación de este combustible. “Era el dilema del huevo y la gallina”, explica el director técnico de Marina y Offshore de Bureau Veritas para España y Portugal, Jaime Pancorbo, que considera “ya superado” este reto. “A día de hoy –asegura–, se cuenta con infraestructuras, buques de suministro y buques consumidores para que el mercado florezca”. “Por supuesto que el mercado crecerá a pequeña escala, pero la rueda ya ha comenzado a girar”. Con una infraestructura que ya está en marcha y que permitirá –según los planes de Bruselas– que el GNL esté disponible en 2025 en todos los puertos que conforman la red europea de transportes, el informe sostiene que desde el sector marítimo existen todavía otras dudas que dificultan una implantación a corto plazo del GNL.
La principal incertidumbre se centra en la situación financiera, relativa a los costes derivados del GNL. Los actores del transporte marítimo encuestados en el estudio muestran sus recelos ante una política de precios que consideran poco clara, con riesgo de volatilidad y la sospecha de que pueda producirse un encarecimiento de los costes por la inmadurez del mercado de GNL. A ello se suman, además, las incertidumbres relativas a la fiscalidad y la legislación que aplicarán las administraciones a este combustible, que se sitúa como la segunda barrera.
Los profesionales del sector sitúan la percepción negativa que puede tener el mercado sobre el GNL y la inseguridad relacionada con este combustible, como otros de los factores que más pueden amenazar la implantación del gas en los buques. A este último aspecto hace también referencia Jaime Pancorbo en el último boletín publicado por  la Fundación ValenciaPort, que señala que se trata de un reto “no resuelto aún”. El manejo del GNL conlleva “un riesgo elevado para las tripulaciones y para el buque”. En su opinión, “la reglamentación sobre los sistemas de abastecimiento se está poniendo al día, con propuestas de los distintos países con el fin de tener una reglamentación armonizada para ellos, ya sean desde terminal, camión cisterna o  buque”, pero lamenta que, “en lo referente al training, no hay cursos homologados a día de hoy”. “Esperamos que en poco tiempo comiencen las solicitudes de tan importante cuestión”, explica el responsable de Marina y Offshore de Bureau Veritas para España y Portugal.
El comercio de GNL bate su récord anual y sienta las bases para su expansión  
“La industria internacional de GNL está preparada para el crecimiento y para poder desempeñar un papel clave en el futuro energético del mundo”. La Unión Internacional del Gas (IGU) ha presentado con esta aspiración su último informe sobre el mercado internacional del GNL, en el que señala que el comercio de este combustible alcanzó un volumen de 244,8 millones de toneladas en 2015, lo que representa un aumento de 4,7 millones de toneladas respecto al curso anterior y se sitúa como su mejor resultado histórico, superando el récord anterior de 241,5 millones de toneladas, logrado en el año 2011.
El informe constata el crecimiento que se está desarrollando en Europa, tras las caídas acumuladas en la importación de GNL a este continente desde el año 2011. Destaca, además, los nuevos mercados de regasificación que se están poniendo en marcha en Egipto, Jordania, Pakistán y Polonia. En 2015, la capacidad de licuefacción mundial alcanzó 301,5 millones de toneladas, a los que se sumarán más de 142 millones de toneladas anuales de capacidad de licuefacción que estaba en construcción en todo el mundo a inicios de este año.
Desde la IGU manifiestan que, a pesar de que la industria del gas natural está experimentando “cambios decisivos” en un contexto de caída generalizada en los precios –un 38% en 2015 en relación al año anterior–, el impulso social y político global mostrado en la Conferencia sobre el Cambio Climático, celebrada a finales de 2015 en París, “sugiere oportunidades potencialmente interesantes para el gas natural”, según el análisis del presidente de esta asociación, David Carroll. “El gas tiene muchos beneficios importantes, porque es abundante, flexible y es el complemento perfecto para las energías renovables para la producción de electricidad”.
Desde la IGU insisten en destacar el potencial de crecimiento que observan en el gas licuado. En la actualidad, “el gas natural representa aproximadamente una cuarta parte de la demanda mundial de energía, de la que el 9,8% se presenta en forma de GNL”. Las previsiones de la asociación califican el año 2020 como el ejercicio clave para mostrar su crecimiento en el mercado internacional, según las proyecciones ofrecidas por Carroll. “La industria del GNL se ha desarrollado hasta un punto en el que las bases necesarias están ya construidas para convertir el gas natural en un producto verdaderamente global”, explica el presidente. Pese a este optimismo, las proyecciones del GNL para el ámbito marítimo descartan un cambio de tendencia en este mercado a lo largo de este año y retrasa su expansión hasta, como mínimo, la segunda mitad de 2017.

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