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La logística de última milla será sostenible, no intrusiva y vinculada a la economía circular

El Vigía

21 noviembre, 2017

Los expertos abogan por una visión integral, coordinada y de largo plazo

El cambio climático, la calidad del aire en entornos urbanos y el aumento de la demanda logística producida por el comercio electrónico son algunos de los principales retos que la logística ha de afrontar en los próximos años, según un informe de la Fundación Fórum Ambiental, presentado durante las segundas jornadas de Logística Sostenible organizadas por el Barcelona Centre Logístic (BCL). Los autores de El futuro de la logística sostenible: de la tendencia a la oportunidad han detectado tres dificultades que complican su correcta gestión. En primer lugar, una visión muy fragmentada de los diferentes problemas que existen. En segundo lugar, la ausencia de coordinación, ya que los diferentes actores actúan de forma individual, y, finalmente, hay una ausencia de visión a largo plazo en la búsqueda de soluciones.

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La logística de última milla debe de dirigirse a un escenario ideal en el que no sea intrusiva respecto a la vida diaria de las personas, vinculada a una economía circular y con un incremento del uso de tecnologías que intercambien información con el entorno y que se convierten de esta forma en ciudades más productivas. La actividad económica debería ser más descentralizada y más adaptada a las necesidades del usuario y con infraestructuras abiertas para el sector logístico.

A partir del informe, los expertos proponen varias acciones a corto y medio plazo, como la creación de un marco de trabajo y de coordinación a través de un laboratorio de logística de la distribución urbana de mercancías. También se debería de trabajar en la extensión del conocimiento de los impactos ambientales de las cadenas logísticas. Asimismo, deberían plantearse acciones a medio y largo plazo, como proyectos en los que se explore el rol de la logística futura dentro del marco de la economía circular, así como modelos de negocio y operaciones que puedan adaptarse, como la fabricación deslocalizada o la producción agroalimentaria urbana.