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La gestión del talento en la logística

Antonio Iglesias Consejero delegado de Logispyme y profesor de ESIC

12 febrero, 2018

Son ya más de 30 los años que llevo en el mundo de la logística, desde que caí en esta área en una empresa llamada Simago, de la cual ya la mayoría de vosotros ni os acordáis, en los tres años que estuve allí la logística me enganchó. Tuve la suerte de coincidir con grandes profesionales que llevaban toda su vida en logística. Ellos me enseñaron a disfrutar trabajando en este campo. Desde el principio pensé que esta era una de las partes más importantes para la gestión empresarial, por su incidencia en el servicio al cliente y en el coste. Pero lo que yo pensaba no era reflejado en el mercado de la misma manera. Por un lado, la existencia de áreas con más glamour (marketing, finanzas, etc.) hacía que muchas personas prefiriesen desviarse hacia esas áreas. Por otro, no existía mucha formación para especializarte en el tema, ni por supuesto mucha gente que quisiese estudiar esas cuestiones. Podríamos decir que era una parte de la empresa que existía, pero era casi invisible.

A partir de ese momento, un servidor y otros compañeros llevamos años diciendo que la logística es importante para la empresa, siendo muy atractiva para los que trabajan en ella, ya que es un área transversal en el que te relacionas con todos los procesos de la empresa, y también te obliga de manera constante a mejorar y aplicar nuevas ideas para poder seguir compitiendo en mercados cada día más complicados y exigentes.

Pero en estos últimos años, es cuando verdaderamente todo el mundo apuesta por esta faceta de la gestión empresarial, como un área con potencial y lo que nos está dando el espaldarazo definitivo es el e-commerce. Pero yo no creo que sea sólo esto. Creo que el gran factor que hace de la logística un área de gran potencial dentro de las compañías es la continua evolución del cliente, cada día más rápida.

La dinámica de crecimiento del sector tiene una clara incidencia en la tendencia de creación de empleo a nivel cuantitativo, así como a nivel cualitativo, ya que están surgiendo nuevos perfiles profesionales en el sector y cambios significativos en los ya existentes como consecuencia de los factores tecnológicos, normativos y de mercado global que marcan el desarrollo del sector.

El crecimiento del empleo en puestos operativos puede tener el problema de la inestabilidad que puede presentar este crecimiento, ya que queda concentrado en muchas ocasiones en épocas del año muy específicas, consecuencia de campañas de marketing y comerciales, como por ejemplo el Black Friday. Los puestos más demandados son transportistas, especialmente en tareas de distribución urbana de mercancías; operarios de almacén, tanto para labores de picking, como de movimientos internos con carretillas elevadoras.

Los mandos intermedios y directivos dentro del área logística también presentan una tendencia en crecimiento, pues las compañías, ante la importancia que están tomando estos procesos en la competitividad de las empresas, requieren de la incorporación de equipos para poder gestionar y controlar de manera adecuada este proceso. Ante este crecimiento de las expectativas de empleo en logística, la gran pregunta a realizarnos sería: ¿Por qué nos sigue costando atraer talento a la logística?

Las razones por las que nos cuesta atraer talento a los procesos de la cadena logística seguro que son varias, y cada uno de nosotros podría establecer una diferente. Yo voy a señalar algunas. En primer lugar, el profundo desconocimiento de lo que es la logística en la empresa, pese a que los procesos que componen la logística empresarial siempre han existido de manera habitual en la mayoría de las empresas no se ven de una manera integral, se ven de manera separada o sólo se considera logística los procesos de almacenaje, manipulación y transporte. En segundo lugar, la dureza de algunos de los procesos que componen la logística provoca que muchas personas no se acerquen a los mismos.

Por otro lado, una mala visión por parte de muchas empresas, sobre todo para los puestos más operativos en los que se considera que cualquiera los puede realizar y no es necesaria formación, se aprende desde la práctica. En tercer lugar, la falta de formación. La formación en algunos de los ámbitos de la cadena logística puede que sea poca, desconocida por las empresas, o que no exista una adecuada coordinación entre los procesos formativos y las empresas.

Vayamos por partes. Los certificados de profesionalidad cubren las necesidades de formación de los puestos de trabajo que son necesarios en la cadena logística de manera adecuada, pero a mí me surgen dos preguntas: ¿Verdaderamente los conocen las empresas y solicitan esta certificación a los recursos humanos que contratan? ¿Los cursos que se están dando son lo suficientemente ajustados a la realidad actual de la logística para que salgan profesionales formados de manera adecuada?

En este aspecto, el de los ciclos de Formación Profesional y grados, tal vez nos encontramos con un nivel más bien escaso de opciones y alternativas. Por poner un ejemplo, en España sólo existen dos universidades en las que se imparta un grado, y además ambas son privadas. En lo que respecta a los ciclos de Formación Profesional, el ciclo superior que existe, Técnico Superior en Transporte y Logística, sólo tiene ocho centros en Madrid, por ejemplo.

Por otro lado, hay másters y postgrados varios. Existir aquí existen bastantes más, pero en la mayoría de los casos el número de alumnos por promoción es más bien muy ajustado. Mi idea es que desde las organizaciones empresariales de transporte y logística, así como desde las organizaciones profesionales, se debe comunicar de una manera más clara la importancia de la logística en la empresa. Hay que coordinar la formación con el mundo empresarial, se debe trabajar de manera conjunta en la generación de prácticas, en la inserción en el mercado laboral de las personas que se forman en estas áreas y en algún que otro camino que convierta a la logística en un puesto de trabajo atractivo.