La Fundación Corell reclama una «liberalización bien organizada» en el sector del taxi

por El Vigía

La Fundación Corell ha emitido este jueves un comunicado para posicionarse en el conflicto del sector del taxi con los vehículos con autorizaciones VTC para reclamar a las administraciones «una verdadera política de movilidad».  Su propuesta es «una liberalización bien organizada, manteniendo modelos de regulación validados en la UE y escuchando a los sectores», lo que en su opinión «ha traído siempre buenos resultados para nuestra sociedad».

La organización se refiere al transporte de mercancías y viajeros por carretera, cuyas licencias por vehículo estaban contingentadas y que acometió a finales de los años 90 un proceso de liberalización. «El resultado fue que el transporte profesional por carretera se situó como líder indiscutible respecto al resto de modos de transporte», considera.

La fundación carga la improvisación de las administraciones en la regulación sobre las nuevas plataformas tecnológicas como Uber y Cabify,  mediante «parches sin mucha reflexión y que, seguramente, serán modificados en el futuro, cuando no impugnados ante los tribunales, lo que añade serios problemas de seguridad jurídica». «Los mensajes no son equilibrados -señalan-. Así desde la UE se pide más liberalización para sectores que en realidad ya están liberalizados (salvo el ferrocarril, que completará su liberalización en diciembre de 2020), y sin embargo nada se dice de modos como el taxi, cuyas licencias están contingentadas (no crecen las licencias desde los años 70)».

El comunicado es también crítico con la CNMC, al considerar que «ante una legislación reguladora anticuada y con agujeros, ofrece soluciones de libro y cortoplacistas, que no resuelven las carencias de una regulación obsoleta y parcial, y, además, confunde a los ciudadanos, hablando de un paradisiaco mundo liberalizado, que arrancando con unas fases de elevada precarización en el empleo y la economía, puede llegar a convertirse en un entramado de monopolios, resultando contraproducente para los intereses de las personas».

«La necesidad es obvia -continúa la Fundación Corell-: en primer lugar, por motivos de eficiencia, se debe re-regular y definir un modelo de movilidad donde se priorice el transporte público sobre el privado, no solo para el coche, sino también para los nuevos modos de movilidad personal urbana, (como el patinete eléctrico), que deben estar regulados para que no se produzcan problemas de seguridad y circulación, reservando una posición adecuada a las modalidades más saludables. Pues bien, esta posición no es en estos momentos clara y concreta».

La conclusión de la entidad que preside Miguel Ángel Ochoa es que el actual conflicto en el sector del taxi «se resolverá seguramente con un alto coste hoy, si se sigue de forma desunida, descoordinada e improvisando y, lo que es peor, se saldará con un pésimo resultado para los ciudadanos».

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