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La fragmentación del espacio aéreo y los monopolios nacionales obstaculizan el Cielo Único Europeo

El Vigía

30 noviembre, 2017

El Tribunal de Cuentas Europeo considera que las tarifas de navegación no han bajado “sustancialmente” y los retrasos del tránsito aéreo han vuelto a aumentar

El Tribunal de Cuentas Europeo ha emitido un nuevo informe en el que reconoce que la iniciativa Cielo Único Europeo (CUE), dirigida a mejorar la gestión del tránsito aéreo en la UE, ha logrado una mayor cultura de eficiencia. En cambio, considera que la gestión del espacio aéreo europeo “sigue estando fragmentada y el CUE como concepto aún no se ha materializado”, según este documento, en el que recuerda que la financiación por la UE de los elementos tecnológicos del CUE asciende hasta la fecha a 730 millones de euros, y se espera que alcance los 3.800 millones de euros en 2020.

Para examinar la iniciativa, los auditores europeos visitaron ministerios estatales, proveedores de servicios de navegación aérea y la autoridad nacional de supervisión de España, Francia, Hungría, Suecia y el Reino Unido. El análisis que realiza el  Tribunal de Cuentas Europeo fueron que el CUE estaba justificado porque “la gestión europea del tránsito aéreo se veía obstaculizada por la fragmentación y una serie de monopolios nacionales”. “La política es coherente y pone el punto de mira deficiencias, pero los cambios en los patrones de tránsito hicieron que las metas de alto nivel marcadas al inicio se volviesen en parte inalcanzables y en parte irrelevantes”, consideran los auditores.

“El transporte aéreo es un importante componente del mercado interior de la UE, que promueve la movilidad de personas y mercancías impulsando al mismo tiempo el crecimiento económico”, explica George Pufan, miembro del Tribunal de Cuentas Europeo responsable del informe. En su opinión, “el mercado único europeo aún no se beneficia de la existencia de un cielo único”.

El informe considera que las tarifas de navegación no han bajado “sustancialmente” y los retrasos del tránsito aéreo han vuelto a aumentar. El análisis del estudio apunta a que los actuales bloques funcionales de espacio básicamente proporcionan un foro para la cooperación entre partes interesadas de Estados vecinos, pero han resultado ineficaces contra la fragmentación, ya sea en la gestión del espacio aéreo, la prestación de servicios o las adquisiciones. “La función supervisora atribuida a las autoridades nacionales de supervisión choca con que no siempre son plenamente independientes y, en algunos casos, no cuentan con los recursos necesarios”, sostiene el informe.

Según los auditores, ha resultado difícil alcanzar acuerdos entre la Comisión y los Estados miembros, especialmente en los ámbitos de capacidad y rentabilidad. Además, algunos indicadores no reflejan aspectos pertinentes de rendimiento.

El informe destaca que el pilar tecnológico del CUE, el proyecto Sesar, transformó un entorno de I+D anteriormente fragmentario en uno coordinado, pero el papel de la UE en el proyecto evolucionó desde su configuración inicial en lo referente a alcance, calendario y magnitud financiera, aspectos todos que se han ampliado de forma considerable. En este sentido, desde el Tribunal recuerdan que las aspiraciones de rendimiento de Sesar se reprogramaron para 2035, no 2020 como se preveía inicialmente.

Los auditores recomiendan a la Comisión Europea revisar las metas de alto nivel del Cielo Único Europeo, así como ganalizar otras opciones políticas orientadas a la desfragmentación y priorizar soluciones de I+D que se dirijan a resolver el problema. En este sentido, reclaman garantizar la plena independencia de las autoridades nacionales de supervisión; racionalizar el sistema de evaluación del rendimiento y revisar algunos indicadores clave de resultados; modificar la estructura de apoyo de la UE a la I+D en vista de los objetivos del CUE; y reforzar la rendición de cuentas de la empresa común Sesar.