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La CNMC impone condiciones a Renfe para que los operadores privados puedan competir

El Vigía

10 enero, 2018

La empresa pública acapara el 97% de los maquinistas

La CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ha impuesto a Renfe una serie de condiciones para garantizar que las empresas privadas que compiten con ella en el transporte de mercancías cuenten con maquinistas suficientes y puedan ofrecer sus servicios en igualdad de condiciones. Actualmente, Renfe emplea al 97% de los maquinistas en España.

La Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP), que representa a la mayoría de los competidores de Renfe en el mercado de mercancías (el de pasajeros aún no está liberalizado en España) denunció ante la CNMC la situación creada por la compañía pública tras las convocatorias de contratación que realizó en 2015 y 2016.

La Comisión ha constatado que Renfe paralizó en 2012 los cursos de formación de maquinistas, que son un requisito imprescindible para poder ejercer esta profesión. Las convocatorias no se reanudaron hasta 2016, pero la operadora pública ya en 2015 contrató a nuevos maquinistas y produjo un efecto llamada para los conductores de las empresas rivales.

Las convocatorias de Renfe atraen a los maquinistas de sus competidores porque estos no pueden igualar las ventajas de contratación del operador público, entre otras, su propio carácter público, mejores condiciones salariales o que tiene el monopolio en el transporte de pasajeros por tren.

Fuga de maquinistas hacia Renfe

Esta política de contratación supuso que los competidores de Renfe no pudieron suplir esas bajas y sufrieron importantes pérdidas de personal en sus plantillas. De esta forma, la capacidad de ofrecer a los clientes servicios de mercancías alternativos a los de Renfe también se vio seriamente afectada. De hecho, según los datos de la CNMC, estas compañías redujeron su actividad de forma notable en 2016 y 2017.

Dada la importancia que tienen los maquinistas para el desarrollo de la actividad por parte de las empresas privadas, así como las necesidades que Renfe prevé para los próximos ejercicios, Competencia obliga a Renfe a comunicar anualmente (antes del 31 de enero) a las empresas ferroviarias, centros de formación y la propia CNMC su mejor estimación sobre las necesidades de personal de conducción, incluyendo posibles programas de formación, para un periodo mínimo de dos años.

Además, Renfe garantizará que en sus convocatorias de personal de conducción el plazo entre su publicación y el primer examen o prueba sea de al menos tres meses. Finalmente, para limitar los efectos sobre la pluralidad de la oferta que tienen las contrataciones de Renfe, deberá ofrecer, durante tres meses a contar desde la contratación del primer maquinista de cada empresa afectada, un servicio mayorista de tracción de forma no discriminatoria y orientado a sus costes directos a las empresas que hayan perdido, como consecuencia de una convocatoria de la compañía pública, a más del 20% de su plantilla de personal de conducción.

En marzo de 2017, la CNMC multó a Renfe y a Renfe Mercancías con más de 65 millones de euros por abusar de su posición de dominio. España, recuerda la entidad, es uno de los países de Europa con menor tráfico ferroviario en este segmento. Según sus datos, por primera vez desde 2010, el transporte de mercancías por tren se redujo frente al de carretera y al transporte marítimo.