La carga aérea, en primera línea contra el virus

por Elena de Jesús

La carga aérea ha asumido un rol estratégico en la actual crisis del coronavirus para garantizar el transporte ininterrumpido de medicamentos y equipos sanitarios y mantener las cadenas de suministro mundiales. En España, desde el inicio del estado de alarma y hasta el pasado 1 de abril, los aeropuertos de la red de Aena han recibido 48 cargueros, exentos de cualquier tasa, destinados al transporte de material sanitario. Una cifra que continuará aumentando en los próximos días, pero que podría haber sido todavía más elevada de no ser por las restricciones que han dificultado la operativa de vuelos cargueros que transportan este tipo de productos para frenar la pandemia, según han venido denunciando distintas asociaciones nacionales e internacionales en las últimas semanas. En cualquier caso, el avance de la pandemia está poniendo en valor este sector, que está demostrando una ejemplar capacidad de sacrificio, de innovación, y de crecer en eficiencia y competitividad.

Para el experto en carga aérea de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) Europe, Francisco Rizzuto, lo que está claro es que la irrupción del Covid-19 “está cambiando las reglas del juego de toda la industria aérea” y “ha obligado a una reformulación y reestructuración absoluta del sector y de la propia IATA como organización”, señala. De hecho, explica que desde que se cerraron las fronteras para los pasajeros, desde la asociación han centrado todos sus esfuerzos “en intentar hacer público por todos los medios que la carga aérea seguía viva, y que es un sector clave, en primer lugar, para el movimiento de material crítico y que en las próximas semanas lo será para reactivar la economía”.

La crisis sanitaria ha explotado como un meteorito sobre la industria aérea. Las restricciones aplicadas por los estados de medio mundo para evitar la propagación del Covid-19 han provocado que la mayoría de aerolíneas tengan inactiva gran parte de su flota de pasajeros, en cuyas bodegas viaja el 52% de la carga mundial. Un porcentaje que se eleva hasta el 74% en el Aeropuerto de Barcelona y el 78% en el de Madrid.

Esta pérdida de la capacidad de carga ha planteado un problema a las aerolíneas, que se han movilizado e intentan resistir a los embates de una crisis que aseguran que es peor a la de los atentados del 11-S. Así, tratan de encontrar soluciones para poder responder a la demanda de carga aérea, ganar capacidad y, al mismo tiempo, evitar los sobrecostes que supone mantener aparcada gran parte de su flota inactiva en los aeropuertos, reintroduciendo los servicios de carga o utilizando los aviones de pasajeros para operaciones de carga.

“Las restricciones aplicadas por los estados de medio mundo para evitar la propagación del Covid-19 han provocado que la mayoría de aerolíneas tengan inactiva gran parte de su flota de pasajeros, en cuyas bodegas viaja el 52% de la carga mundial”

Air Canada, Austrian, British Airways, Cathay Pacific, Emirates, Iberia, Korean, IAG, Lufthansa o United Airlines, entre otras, son algunas de las aerolíneas que se han visto gravemente afectadas por el hundimiento de la demanda y han decidido reconvertir parte de su flota de aviones destinados al transporte de pasajeros en cargueros. Así, parte de esa mercancía se ha instalado encima de los asientos, además de viajar en las bodegas de los aviones. “La caída de los vuelos de pasajeros ha perjudicado seriamente la programación de las operaciones de carga. Pedimos a las compañías aéreas y a los Gobiernos que se unan al esfuerzo global para mantener la capacidad de carga que estaba disponible en las rutas de pasajeros de gran volumen y que ahora están cerradas”, demanda Paul Molinaro, jefe de Soporte de Operaciones y Logística de la OMS. De hecho, también desde la propia Comisión Europea han elaborado una guía para apoyar las operaciones de carga aérea durante la crisis del Covid-19. Entre otras medidas, reclaman a los Estados miembros que concedan derechos de tráfico temporales para operaciones de carga procedentes de fuera de la UE a los que normalmente aplicarían restricciones, “incluso si esas operaciones de carga se realizan con aviones de pasajeros”. Además, consideran que las tripulaciones de las aerolíneas deberían estar exentas de las restricciones de movimiento si no presentan síntomas y solicitan que los aeropuertos que estén abiertos tengan suficiente capacidad para manejar la carga aérea.

El virus no da tregua y durante estas semanas también han surgido, a nivel nacional, distintas iniciativas público-privadas para garantizar el suministro de material sanitario. Es el caso del corredor sanitario España-China, lanzado por Iberia, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria y el Grupo Oesía de alta tecnología, que opera tres vuelos semanales entre Shanghai y Madrid. Asimismo, otra iniciativa privada es la lanzada por DSV, que ha puesto en marcha un puente aéreo directo de 14 horas de vuelo entre Shanghai y Barcelona para carga prioritaria durante la crisis del Covid-19.

HASTA UN 60% MENOS DE CARGA

Pese a su carácter estratégico para la reactivación de la economía, para la carga aérea se vienen curvas. “2019 fue el ejercicio más negativo para el sector desde 2009, por lo que ahora solo falta añadirle la crisis del coronavirus”, señala Romá Andreu, profesor de EAE Business School y experto en el sector aéreo. A pesar de que la velocidad a la que se producen los acontecimientos impone prudencia, Andreu prevé, sin contemplar el peor de los escenarios, una disminución del tráfico mundial de carga aérea de entre el 40 y el 60% durante los próximos seis meses. “Sumaremos cuatro meses de baja actividad seguro y, posteriormente, tendremos que añadir todo el transporte que se dirija hacia Sudamérica o EEUU que, como llevan un retraso de tres semanas respecto a nosotros, a eso tendremos que añadirle uno o dos meses más de caídas”, añade el experto. De todas formas, y teniendo en cuenta la experiencia de China, los analistas prevén que la recuperación de esta industria será gradual. “En China, la aviación doméstica se está recuperando de forma relativamente rápida. Se situaba en un -70% de actividad y ahora alcanza el -40%”, apunta Jaume Adrover, director de Gestió i Promoció Aeroportuària (GPA).

“Sin contemplar el peor de los escenarios, el profesor Romá Andreu prevé una disminución del tráfico mundial de carga aérea de entre el 40 y el 60% durante los próximos seis meses”

A la espera de los tráficos del mes de marzo, el impacto del Covid-19 se ha empezado a percibir ya en la actividad del mes de febrero. En los dos primeros meses del año, la demanda mundial de carga aérea acumula un descenso de las toneladas de carga por kilómetro transportadas del 2,7% respecto al mismo periodo del año anterior, según los últimos publicados por IATA. En términos ajustados por estacionalidad, la demanda disminuyó un 9,1% en febrero, lo que supone la mayor caída mensual registrada de la serie histórica. Los efectos de la pandemia se hacen especialmente palpables en la zona de Asia-Pacífico, que concentra el 34,6% del tráfico mundial de carga aérea, aunque se expandirán al resto de regiones en los próximos meses. El siguiente mercado más afectado fue Europa, donde tanto el volumen de actividad como la capacidad cayeron por encima del 4% hasta el mes de febrero. En Norteamérica, la actividad cayó un 2,2%, mientras que el resto de mercados, Oriente Medio (+1,5%), Latinoamérica (+1,4%) y África (+6,4%) cerraron los dos primeros meses del año en positivo.

NUBARRONES EN EL CIELO

La radiografía de los daños provocados en el sector son, a día de hoy, demoledores. IATA prevé una disminución de ingresos de 233.000 millones de euros en todo el sector en 2020 por el brote, un 44% menos frente a 2019. Estos pronósticos se suman a los de ACI Europe, que calcula que los aeropuertos europeos sufrirán una pérdida de ingresos de 2.000 millones en el primer trimestre del año ante la parálisis turística.

Entre las medidas adoptadas para ayudar a las compañías aéreas a afrontar la situación, la UE ha suspendido hasta 24 de octubre de 2020 los requisitos de las franjas horarias en los aeropuertos, que obligan a las compañías aéreas a utilizar al menos el 80% de sus franjas horarias de despegue y aterrizaje para conservarlas el año siguiente. Asimismo, los Estados miembros de Eurocontrol, la Organización Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea, han aprobado un paquete financiero que permitirá a las aerolíneas aplazar a noviembre el pago de hasta 1.100 millones de euros en concepto de tasas de control de tráfico aéreo.

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