Juan Carlos Moro: “Estamos preparados para afrontar cualquier acontecimiento futuro”

por Elena de Jesús

Juan Carlos Moro, consejero delegado de DB Schenker Iberia

Presente en 140 países, DB Schenker mantiene su operativa durante el estado de alarma, adoptando las recomendaciones procedentes de las autoridades sanitarias, para garantizar el abastecimiento de alimentos y otros productos de primera necesidad. El objetivo del grupo, que en España cuenta con 27 oficinas propias, 76 delegaciones y unos 130.000 metros cuadrados de superficie de almacenes, es convertirse en el operador integral más importante del sector. Juan Carlos Moro es el consejero delegado de la compañía en Iberia desde hace dos años.

¿Cómo están soportando la actividad debido a la crisis del coronavirus?

DB Schenker mantiene su servicio terrestre y logística al 100% de capacidad. La compañía sigue muy de cerca la situación actual relativa al coronavirus y se encuentra preparada para afrontar cualquier acontecimiento futuro. Además, respeta fielmente las pautas marcadas por las autoridades respecto a la prevención y la contención del coronavirus ya que, para nosotros, la salud de nuestros empleados y sus familias es la máxima prioridad. Por ello, nos adherimos a las recomendaciones emitidas por los expertos en salud, especialmente por parte de la OMS.

Respecto a las modificaciones en la normal actividad de la compañía, hemos aconsejado a todos nuestros empleados posponer cualquier viaje no esencial. Actualmente, no se están produciendo viajes de negocios desde o hacia China. Para proteger a nuestros empleados y apoyar la contención del coronavirus, también hemos decidido abstenernos de participar en ferias comerciales por el momento. Esto se aplica a las conferencias y ferias comerciales próximas en el calendario.

Esta crisis sanitaria remata, además, un escenario de inestabilidades en el comercio internacional. Pese a ello, el grupo logró cerrar el ejercicio 2019 con unos resultados récord. En el caso de España, ¿cuál está siendo la evolución de la compañía?

Somos un país con una gran perspectiva de crecimiento de la cuota de mercado respecto a Europa. Estoy muy satisfecho con la evolución que está experimentando la compañía. Nuestro objetivo es ser un operador integral de logística. Somos prácticamente la única compañía que integra bajo un mismo paraguas logística, contract logistics, transporte multimodal, ferrocarril, terrestre, marítimo, aéreo, división de ferias y proyectos industriales, y lo cierto es que la evolución está siendo muy favorable. Además, hemos iniciado una nueva etapa de mayor consolidación del grupo en Iberia, y tanto los resultados financieros como de los equipos que hemos construido son positivos.

¿Qué segmentos o divisiones están mostrando mejores comportamientos?

Estamos muy focalizados y creciendo en retail, fashion y automoción. Asimismo, destacaría los sectores químico e industrial, la logística de ferias y el sector de la electrónica, donde también estamos cosechando crecimientos.

DB Schenker tiene en su ADN la intermodalidad. ¿Cómo valora la situación del transporte ferroviario de mercancías en España?

Está avanzando. Se ha conseguido que nadie dude de que es un transporte absolutamente de futuro y, por tanto, empieza a utilizarse y a entenderse más. Nuestros clientes lo ven ya como un modo alternativo al marítimo y aéreo en los largos recorridos e interesante para determinados momentos del año o determinadas situaciones de sus cadenas logísticas. En el caso de España, hay algunos corredores, pero tendremos que aumentar el número y lograr que sean fiables y que puedan conectarse con los grandes corredores europeos. Ahí es donde reside la importancia, en contar con unos corredores europeos que permitan la conexión Asia-Europa de este a oeste. Aunque llevará tiempo, porque requiere de inversiones en infraestructuras, se trata de un mercado que se va a ir abriendo y en el que estamos bien posicionados.

“Se ha conseguido que nadie dude de que el ferrocarril es un transporte absolutamente de futuro y, por tanto, empieza a utilizarse y a entenderse más”

Su compañía es el brazo logístico de la ferroviaria Deutsche Bahn. ¿Qué supone tener detrás a este gigante?

Nos da una capacidad de inversión, de innovación y de visión global, lo cual es muy importante, sobre todo en un negocio como el nuestro. Teniendo en cuenta que ayudamos a nuestros clientes a producir y a vender en cualquier parte del mundo, es muy importante contar con esta visión global. También nos aporta estabilidad y visión de futuro.

Además de la terminal de Zaragoza, que se ha convertido en uno de sus principales hubs en España, ¿puede comentarnos a grandes rasgos la estructura de la compañía y los centros que están mostrando un mayor dinamismo?

Con la terminal de Zaragoza hemos mejorado el servicio, tanto en calidad como en tiempo de tránsito, entre el Levante español y el País Vasco y la conexión europea a través de Irun. Ha dado un resultado estupendo, con crecimientos de la actividad del 24%. En cuanto al resto de centros que están mostrando dinamismo, tenemos presencia en toda Iberia, tanto en España como en Portugal. Observamos que algunas zonas, como la de Levante, por ejemplo, mostraron un crecimiento muy interesante en 2019. Lo mismo ocurrió con Madrid, Galicia, País Vasco y Catalunya, donde también tenemos una gran presencia.

2019 fue un año de incertidumbre, pero también de crecimiento. Observamos algo muy interesante y es un mayor impulso a la internacionalización por parte de nuestros clientes, incrementando las exportaciones en Europa o fuera de Europa. Nuestra presencia internacional está creciendo en más de dos dígitos y todo ello va alineado con el hecho de que las compañías están viendo la necesidad de seguir proyectándose hacia el exterior.

“Observamos algo muy interesante y es un mayor impulso a la internacionalización por parte de nuestros clientes, incrementando las exportaciones en Europa o fuera de Europa”

¿Qué regiones concentran el interés de la compañía?

Estamos buscando instalaciones en el País Vasco, en alguna zona concreta del norte, en Portugal, y también nos planteamos algún cambio en alguna instalación en Catalunya. En Madrid ya invertimos 20 millones de euros hace tres años, por lo que el área centro está al nivel que queremos.

A su vez, ¿en qué ámbitos de la industria observan mayor potencial de crecimiento para la actividad logística?

Estamos poniendo el foco en varios sectores, como el farmacéutico, y en todo lo que es el negocio aéreo, donde estamos creando nuevas competencias, acreditaciones y formaciones, tanto oficiales como internas. También vamos a centrarnos en el negocio aéreo y marítimo de perecederos y seguiremos impulsando las industrias más importantes de este país: automoción, retail, fashion y electrónica.

¿Observan la oportunidad de realizar adquisiciones en la Península?

Queremos ser el operador integral más importante del sector y todo lo que nos ayude a conseguir nuestro objetivo será una buena alternativa.

Son líderes en el transporte de mercancías por carretera en Europa. ¿Cómo valora el paquete de movilidad que sigue pendiente de aprobación en Bruselas?

Nos hace falta esa armonización. En Europa existen grandes diferencias entre países pero, lógicamente, a medida que la Comisión Europea vaya evolucionando nos tendremos que ir adaptando. Se trata de una línea de trabajo necesaria para armonizar el mercado europeo y lo que nosotros tenemos que ir haciendo es adaptarnos a medida que se vayan produciendo las reglamentaciones. Esperemos que se lleven a cabo con tiempos de adaptación lógicos para que las podamos asimilar.

Uno de los ámbitos en los que más destaca DB Schenker es en su apuesta tecnológica, por medio de conceptos tan disruptivos como los camiones autónomos o el sistema Hyperloop. ¿Qué tipo de tecnología tendrá un mayor impacto en la logística? 

Tanto el reto de la sostenibilidad como el del talento y la dificultad de encontrar determinados perfiles y puestos de trabajo llevan a un mismo camino, que es una mayor automatización de determinados procesos manuales. DB Schenker está siendo pionera con el camión autónomo, por ejemplo, con el que nos estamos acercando a la industria y a los fabricantes y analizando el impacto que tiene en nuestros procesos y en la configuración de nuestras redes. Si en el futuro existen unos modos más ágiles y más eficientes, eso se traducirá directamente en un rediseño completo de las redes.

La electrificación, sobre todo en lo que son las grandes autopistas, va a ser una de las primeras cosas que veremos. Tendrá un impacto muy importante en nuestros procesos, en los tiempos de tránsito de los clientes y en la eficiencia de las operaciones.

¿Cuándo cree que la conducción autónoma será una alternativa real?

Que sea una realidad significa que, de forma generalizada, veamos circular por la carretera camiones sin conductor. Y a esto le quedan unos 8-10 años mínimo. Por el momento creo mucho en el platooning.

“Todavía quedan unos  ocho o diez años mínimo para que la conducción autónoma sea una alternativa real. Por el momento creo mucho en el platooning”

DB Schenker está también en la carrera por el camión eléctrico, que parece que es un objetivo común en toda la industria. ¿Cuándo cree que se implantará de forma mayoritaria?

El camión eléctrico sí que es algo que veo con muchísima más certeza. De hecho, nosotros seremos el primer operador que opere con camiones eléctricos muy pronto en Iberia, a finales de este año. Hemos realizado el pedido y tendremos las cinco primeras unidades de este tipo de vehículos dentro de poco. Estamos analizando si lo más lógico y eficiente es incorporar los cinco vehículos en un mismo centro y ver cuál es su impacto o, por el contrario, colocarlos en diferentes lugares.

En cuanto a las soluciones de Hyperloop, ¿cómo pueden afectar al transporte de mercancías?

Puede afectar de forma increíble al sector por la reducción en los tiempos de tránsito que supone. De todas formas, este tipo de solución tardará mucho más en llegar. Primero tendrá un impacto sobre el transporte de pasajeros y, aunque puede tener recorrido hacia la carga, será para mercancía muy concreta (material sanitario, órganos…), de muchísimo valor y donde el tiempo de tránsito sea absolutamente crítico en su cadena de valor. Además, el coste de este sistema puede ser altísimo, por lo que no lo veo como un sistema de carga general. También me cuesta verlo en nuestro horizonte de vida.

Teniendo en cuenta todas estas transformaciones tecnológicas, ¿cómo se imagina el sector en 20 años?

Veo un sector con la misma base que ahora, pero que ha evolucionado hacia una integración absoluta de la cadena, no solo entre clientes, sino también entre proveedores. Al final, y atendiendo al impacto que pueden tener la tecnología y la digitalización, no es descartable una integración entre proveedores para que los clientes tengan una buena visibilidad de la cadena de suministro total.

El Green Deal de la Comisión Europea supondrá una enorme transformación para el sector logístico. DB Schenker, sin embargo, parece que pueda llevar ventaja porque se anticipó ya en 2006 con unos objetivos medioambientales ambiciosos. Cuéntenos cómo están avanzando en este objetivo.

Ser pioneros en sostenibilidad es uno de nuestros ejes estratégicos. Una de las ventajas de nuestro grupo es que está presente en todo el planeta, lo que nos permite conocer cuáles son las mejores prácticas que se están llevando a cabo en los diferentes países a nivel gubernamental. Dentro de 20 años, veo una industria limpia, autosuficiente en el consumo de energía, con cero emisiones. Se trata de un ámbito en el que la compañía va a seguir jugando un papel pionero.

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