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Hapag-Lloyd trasladará también a los clientes los nuevos costes del combustible

El Vigía

8 octubre, 2018

La naviera alemana se suma a Maersk, CMA CGM y MSC en la adopción de este recargo

Hapag-Lloyd establecerá un mecanismo para trasladar a sus clientes el coste asociado a la nueva regulación de emisiones que la Organización Marítima Internacional (OMI) pondrá en marcha en 2020. La naviera alemana ha informado este lunes que adoptará este nuevo parámetro a partir del 1 de enero de 2019, reemplazando todos los cargos existentes relacionados con el combustible.

Según los datos aportados por la empresa, los costes añadidos por la nueva regulación ambiental ascenderán a 1.000 millones de dólares en los primeros años. De hecho, según los datos aportados por la propia naviera, los expertos estiman que los costes para toda la industria ascienden a 60.000 millones de dólares anuales para el conjunto de la industria naviera.

El director ejecutivo de Hapag-Lloyd, Rolf Habben Jansen, muestra en el comunicado su acuerdo con las normas de juego “y las mejoras ambientales resultantes de una regulación más estricta, pero es obvio que esto no es gratis y generará costes añadidos. Esto se reflejará principalmente en las facturas de combustible del fuel oil con bajo contenido de azufre, ya que no hay una alternativa realista para que la industria cumpla con las normas para 2020”. Rolf Habben Jansen asegura que el mecanismo que aplicarán para sus clientes “es justo, ya que permite un cálculo de costes de combustible transparente y fácil de entender”.

La decisión de Hapag-Lloyd se suma a la adoptada por otros líderes de la industria, como Maersk, CMA CGM y MSC, que en las últimas semanas han anunciado la adopción de estas fórmulas para esquivar el sobrecoste de la nueva regulación. Estas decisiones han provocado ya la reacción de la asociación europea de cargadores, European Shippers’ Council (ESC), que “desaprueba” estos recargos y reclama diálogo para “encontrar el mejor mecanismo para compartir los costes”. La organización de cargadores considera que “no se trata del escenario de cooperación ideal” y reclama a las navieras “que negocien todos los costes de flete con los cargadores para llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes”.