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Fomento confía en adjudicar en dos años los proyectos del Plan de Inversión en Carreteras

El Vigía

20 octubre, 2017

El proyecto ha generado una “tremenda expectación” entre los fondos y entidades financieras, según De la Serna

El ministerio de Fomento confía en licitar y adjudicar, entre finales de 2017 y principios del 2019, todos los proyectos que incluirá el Plan de Inversión en Carreteras, presentado el pasado mes de julio por Mariano Rajoy. El proyecto se acometerá mediante colaboración público-privada y financiación europea e incluirá obras de construcción o mejora de más de 2.000 kilómetros de infraestructuras viarias por una inversión de alrededor 5.000 millones de euros.

Lo anunció, la semana pasada, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados, donde comentó que el departamento que dirige se encuentra actualmente diseñando los pliegos de los contratos y concretando el listado de obras que incluirá el plan. En este sentido, de cara a finales de este ejercicio “nuestra intención es disponer de los estudios de viabilidad, para que entre 2018 y 2019, como máximo, estén todos los proyectos licitados y adjudicados en su totalidad, y por ello es importante que sean proyectos con un elevado nivel de maduración”. A este respecto, desde el Gobierno central subrayan la necesidad de asegurar la viabilidad económica de los proyectos para impedir algunas quiebras, como las acontecidas en los últimos años con las autopistas radiales. Además de un grado de madurez suficiente, otros de los requisitos que deberán cumplir las diferentes actuaciones que se incluyan en el plan es que deberán formar parte de la red transeuropea de transporte, tener carácter prioritario, ser viables económica y financieramente y ser también financiables por el BEI, según detalló el ministro.

Foto: Congreso de los Diputados

Foto: Congreso de los Diputados

Por otra parte, De la Serna aseguró que el proyecto, que supondrá multiplicar por seis la capacidad inversora anual en carreteras que permiten los presupuestos –y que alcanza los 1.000 millones anuales–, ha generado una “tremenda expectación” entre los fondos y entidades financieras. Según explicó, estos han mostrado su interés por establecer mecanismos de financiación de estos más de 2.000 kilómetros que se incluirán en el plan mediante la fórmula de pago por disponibilidad. Se trata de un mecanismo que implica que los concesionarios que se adjudiquen las obras, construirán y mantendrán la vía durante 30 años y el Estado les abonará un canon mensual en función de la calidad en que se encuentre la infraestructura y no sólo del tráfico que reciba.

“Creemos que el pago por disponibilidad es la única vía para que estas infraestructuras reciban este tipo de financiación, ya que se garantizará en todo momento la prestación de los servicios viarios adecuados. De lo contrario, habrá penalizaciones objetivas, evaluables y medibles por incumplimiento”, señaló el titular de Fomento, que añadió, además, que “uno de los principales motivos de acudir a este tipo de fórmulas es que permite un incremento de la formación bruta de capital fija de la inversión, de forma compatible con la reducción del déficit, y permite además realizar una importante y adecuada transferencia de riesgos al sector privado”. En concreto, Fomento ha diseñado el plan de tal forma que las constructoras puedan beneficiarse de fondos europeos y de financiación del BEI. De esta forma, las compañías adjudicatarias del proyecto aportarán el 20% de la inversión y el 80% restante se financiará con ayudas del BEI y de instituciones financieras.

Por último, el ministro se refirió también a las ventajas que supondrá el nuevo plan, tales como un retorno fiscal de 2.500 millones y la creación de unos 89.200 puestos de trabajo, entre directos, indirectos e inducidos durante estos 30 años. Asimismo, y según la estimación de los técnicos, representará una reducción de la tasa de mortalidad y siniestralidad de alrededor del 38% en todos aquellos tramos que se vean mejorados, así como una reducción de las emisiones de seis millones de toneladas de dióxido de carbono anuales, contribuyendo, por tanto, a la lucha contra el cambio climático.