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Fidex reclama que la calidad suponga un 80% de la valoración de las ofertas en las licitaciones

El Vigía

23 marzo, 2017

La asociación insta a la Administración a que ponga coto a las bajas temerarias

El Foro para la Ingeniería de Excelencia (Fidex) insiste en su lucha para acabar con las subastas de ingeniería. En su opinión, la nueva ley de Contratación del Sector Público tiene para los ingenieros de caminos “una serie de líneas rojas que no deberían cruzarse si se quiere acabar con las subastas en la contratación de ingeniería y con la temeridad de las ofertas”, según advirtió la asociación, que agrupa a las 11 principales ingenierías españolas, en el marco de sus III Jornadas sobre Ingeniería y Eficiencia celebradas este jueves en Madrid.

Desde Fidex explican que esta ley, que está en trámite parlamentario, es la trasposición de la directiva Europea de Contratación, en la que España acumula ya un año de retraso. En su opinión, esta normativa debe corregir el excesivo peso del precio respecto a la calidad técnica en las ofertas que se presenten a las licitaciones. En la actualidad el precio siempre tiene más peso que la calidad, pero las ingenierías reclaman que la calidad decida en un 80%.

A día de hoy, según Fidex, las entidades dependientes del ministerio de Fomento o de Agricultura “se alejan mucho de este punto de partida”, a excepción de Adif que hasta hace unos meses daba al precio un peso del 75% en las adjudicaciones y recientemente lo ha reducido hasta el 51%. Señalan que el caso opuesto es Aena, que contrata mediante subasta pura y dura y sólo exige un mínimo de acreditación técnica.

El concurso restringido como nueva fórmula
Por otra parte, las ingenierías consideran que la Administración debería ampliar sus miras en sus fórmulas de contratación, y utilizar el concurso restringido, al menos para contratos de presupuestos superiores a 300.000 euros. “Este mecanismo ha sido tradicionalmente el menos utilizado en España y, a pesar de que lo contempla la ley, siempre se ha obviado”, lamentan desde Fidex. Este concurso restringido parte de una primera fase de selección de entre cuatro y ocho empresas de acuerdo a criterios objetivos (experiencia, equipos humanos, implantación local…), para en una segunda fase adjudicar el contrato a la empresa cuya oferta sea, conforme a las puntuaciones de tres expertos independientes entre sí, la que obtenga la mejor valoración en función de parámetros de precio y de calidad técnica. La mejor media de las tres puntuaciones sería la que se hiciera con el contrato, explica la asociación.

Asimismo, y dentro de esas líneas rojas, los ingenieros se muestran “especialmente preocupados” por las bajas temerarias en los concursos de licitación, “que nunca deberían superar la barrera de los cinco puntos porcentuales sobre la baja media de las ofertas presentadas”. “No obstante -señalan-, tan importante es poner coto a la temeridad como ser tajante a la hora de aceptar las justificaciones de estas bajas por parte de los licitadores cuando presentan ofertas temerarias”. Y es que, tal y como reclama el sector, “la aceptación de una oferta en baja temeraria debe ser algo excepcional y nunca deben aceptarse argumentos poco objetivos y vagos”.

Al mismo tiempo, los ingenieros piden que los criterios de valoración de las ofertas técnicas y económicas sean similares a los que utilizan la Comisión Europea y otras entidades como el Banco Mundial, lo que incluye que de igual manera que a la mejor oferta económica se le dan 100 puntos (sobre 100), ocurra lo mismo con la mejor oferta técnica.