FGC se prepara para doblar los tráficos de sal y potasa

por El Vigía

Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya aumentará en porcentajes de dos dígitos su tráfico de potasa en los próximos años. Por tipología de carga, continúa siendo el principal producto movido por FGC Cargo. Así, esta mercancía experimentó un crecimiento de casi el 19%, alcanzando las 411.572 toneladas en 2018. Asimismo, se contabilizaron 567 circulaciones frente a las 477 registradas en el ejercicio anterior.

En este sentido, la nueva terminal que está construyendo la multinacional ICL (la antigua Iberpotash, constituida en 1998, cuando las minas del Bages pasaron a manos privadas) en el puerto de Barcelona puede representar un incremento de entre el 25 y el 100% de las circulaciones.

Las más de 411.000 toneladas registradas el año pasado suponen un incremento del 8,2% respecto al ejercicio anterior. Los planes de ICL (que dispone actualmente de líneas de tren propias, con cuatro estaciones ferroviarias, una de las cuales, la de Sant Vicenç de Castellet, funciona como intercambiador), prevén que con la nueva instalación se puedan doblar estos volúmenes, llegando a superar el millón de toneladas anuales de tráfico ferroviario. Desde el punto de vista medioambiental, gracias al transporte ferroviario de potasa se ha evitado solo el año pasado la circulación de hasta 29.398 camiones por las carreteras catalanas. De esta manera, FGC subraya su firme compromiso por la sostenibilidad del transporte de mercancías y la lucha contra el cambio climático.

El tráfico de sales potásicas se realiza desde las minas de Súria, a unos 80 kilómetros al norte de Barcelona, y se descarga en el puerto de Barcelona, desde donde se exporta a los principales mercados mundiales. ICL Iberia es la única empresa productora de sales potásicas en España, especializada en la extracción, el tratamiento y la comercialización de este producto. Su sede central se encuentra en Súria y cuenta con una plantilla de 1.200 trabajadores. Desde hace más de un siglo, la comarca del Bages, en la Catalunya central, es un centro minero de gran relevancia donde se ha mantenido sin interrupción la extracción de sales potásicas (un fertilizante natural fundamental para la agricultura en todo el mundo) y también de sal sódica (esencial para la industria química). La compañía forma parte de ICL Group, líder mundial en producción de fertilizantes y el sexto productor mundial de potasas, con 11.000 empleados directos en todo el mundo y plantas productivas en 15 países de Europa, Asia y América.

77 millones de inversión

Las condiciones de la nueva instalación, que sustituirá a la actual ubicada en el muelle del Contradic, permitirán duplicar la cantidad de mineral que la empresa traslada al recinto portuario vía ferrocarril, pudiendo superar el millón de toneladas al año. Es decir, más del doble del tráfico generado el año pasado. La nueva terminal de sales potásicas de ICL, que dispone de una concesión de 35 años para operar en el puerto de Barcelona, arroja una superficie total de 80.500 metros cuadrados en el muelle Álvarez de la Campa y una capacidad de carga anual de cuatro millones de toneladas.

La ampliación ha supuesto una inversión de más de 77 millones de euros y prevé atender la demanda creciente de estos minerales para los próximos años. El almacén de potasa contará con capacidad para albergar 120.000 toneladas, ampliable hasta las 160.000, mientras que el de sal podrá almacenar hasta 100.000 toneladas de producto, igualmente ampliable hasta las 140.000 toneladas. En total, una capacidad de 220.000 toneladas frente a las 90.000 actuales.

La estación de descarga de trenes incluye cuatro vías de ferrocarril de 450 metros de longitud en ancho métrico y dos vías extra cortas para operaciones de conservación y mantenimiento de equipos. La capacidad máxima de transporte por ferrocarril será de 7.500 toneladas diarias y permitirá realizar dos descargas simultáneas de dos trenes, uno de potasa y otro de sal. Por otra parte, la estación de camiones permitirá la descarga de hasta 300 toneladas por hora. También mejora la capacidad de carga por el lado mar, pasando de las actuales 800.000 toneladas al año a cuatro millones. Con 14 metros de calado, la capacidad de carga diaria se incrementa hasta las 25.000 toneladas, de tal manera que se podrán cargar dos buques al mismo tiempo: un Panamax (70.000 toneladas) y otro de hasta 30.000 (en la actualidad solo puede cargarse uno de 25.000).

La compañía de sales potásicas alinea también sus objetivos medioambientales con los de su proveedor de transporte, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, maximizando la capacidad de carga de los trenes y reduciendo así de forma drástica el número de camiones que circulan por las carreteras que conectan el Bages y el puerto de Barcelona y, consecuentemente, disminuye también su huella de carbono. Además, parte del consumo eléctrico procederá de producción interna mediante placas fotovoltaicas instaladas en las cubiertas de los edificios de la terminal.

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