FGC celebra 40 años con nuevos planes de futuro

por El Vigía

“Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) es una apuesta segura, no falla nunca”. El consejero de Territori i Sostenibilitat de la Generalitat, Damià Calvet, definía recientemente con estas palabras al operador ferroviario. Unas líneas que resumen la apuesta por la excelencia que ha guiado a esta empresa pública a lo largo de sus 40 años de historia.

El nacimiento de FGC se remonta al 5 de septiembre de 1979, cuando el Parlament de Catalunya aprobó su creación para asumir la gestión de las redes de ferrocarril traspasadas a la Generalitat por parte del Estado. Se trata, por tanto, de la primera empresa pública del Govern restaurado, con Tarradellas como presidente, incluso antes de contar con el Estatut.

Para el presidente de FGC, Ricard Font, la historia de Ferrocarrils es la de “una empresa pública a la que le encargan y asume proyectos en quiebra y es capaz de transformarlos en modelos de éxito”. Y así lo avalan los datos. En 1980 transportó unos 42 millones de pasajeros con 47 trenes y en 2018, esta cifra ascendió hasta los 88 millones y 102 trenes.

Esta evolución se mantiene en el análisis de los resultados de cierre del último año respecto al anterior, con un 3,3% más de validaciones que en 2017 y un nuevo ascenso en el índice de puntualidad, una variable que FGC calcula a partir de los tres minutos de retraso y que evidencia el nivel de autoexigencia que caracteriza a este operador. Hace años que este porcentaje se sitúa por encima del 99% en todas las líneas y este último ejercicio ha logrado su mejor resultado, al pasar del 99,44% al 99,49% en las líneas metropolitanas. Además, el índice de satisfacción de los usuarios ha ascendido hasta los 76,9 puntos en las líneas metropolitanas y a los 81,2 puntos en la línea Lleida–La Pobla.

Un ritmo de crecimiento que el operador quiere prolongar a través de su Agenda Estratégica 10/30, que establece los ámbitos de actuación sobre los que se articulará la transformación de la compañía hasta el año 2030. “No sabemos cómo será la movilidad en 2030, pero sí que sabemos que pasarán cosas y que hay que preparar la empresa para los cambios”, explica Ricard Font, que destaca tres cambios: “el tecnológico, el climático y el de la dimensión global de lo que hacemos”.

El documento establece un total de 10 retos que se concretan en 26 proyectos, en los que el operador ha trazado su estrategia medioambiental, de movilidad, de expansión territorial, digitalización y su voluntad de servicio para convertirse en un motor de desarrollo social y económico para los territorios en los que opera. Una hoja de ruta ambiciosa, que incluye la puesta en marcha de proyectos emblemáticos, como un segundo túnel para la línea entre el Vallès y Barcelona o las conexiones de las estaciones de Plaça Espanya y Gràcia, y que preparará a la compañía para adaptarse a las necesidades que demande la Generalitat, contemplando, incluso, un posible traspaso de los servicios de Cercanías y Regionales. “Queremos ser tractores con las infraestructuras, con el modelo de gestión y con el propio territorio, porque estamos comprometidos con el futuro”, señaló el presidente de Ferrocarrils durante el acto de presentación de la Agenda Estratégica.

Impulso al tráfico de mercancías

Los planes de futuro de FGC pasan también por continuar impulsando su actividad de tráfico de mercancías en los próximos años. Tras cerrar 2018 con un movimiento de 534.948 toneladas, lo que representa una mejora de casi el 4,4% en relación con 2017, el operador público proyecta nuevos márgenes de crecimiento para ajustarse a las necesidades de sus clientes: ICL y Seat. “Operamos estos servicios donde no lo puede hacer la empresa privada y sin la dotación de recursos públicos”, explicó Font en su comparecencia pública para presentar los resultados del operador.

Por tipología de carga, destaca la evolución del tráfico de potasa por ferrocarril, que carga en las minas de Súria y descarga en el puerto Barcelona, y que continúa siendo la principal mercancía desplazada por FGC. A este servicio se suman las dos líneas que gestiona FGC, vinculadas a Seat, para transportar vehículos de la factoría de Martorell al puerto de Barcelona, y piezas desde la planta de la Zona Franca de Barcelona hasta Martorell.

En conjunto, con estos tres servicios, la empresa pública ha evitado en 2018 la circulación de casi 82.000 camiones, según los datos aportados por FGC, que destaca la sostenibilidad ambiental como una de las grandes contribuciones a la sociedad de estos servicios, al posibilitar el trasvase de carga de las carreteras al ferrocarril.

Este compromiso por la eficiencia energética le ha impulsado a la adquisición, por un valor total de 43,2 millones de euros, de cinco locomotoras y 66 vagones para renovar el material móvil de mercancías e incrementar su capacidad para transportar carga. La operación fue anunciada en el marco del Salón Internacional de Logística (SIL), celebrado el pasado mes de junio en Barcelona, por la cúpula directiva del operador catalán, que presentó esta inversión como una acción en favor de la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático, ya que se sustituirán tres locomotoras diésel por convoyes de tracción eléctrica, lo que supondrá un 66% menos de emisiones de gasóleo.

Además, estas nuevas unidades reportaran un sensible incremento de la capacidad de transporte, ya que podrá efectuar hasta 16 circulaciones diariamente, lo que supondrá sacar de las carreteras un total de 202.602 camiones al año y comportará un ahorro anual de 10,3 millones de litros de gasóleo. Un paso más en la agenda de actuaciones ambientales de FGC, que incluye el compromiso de que toda la energía eléctrica que utilice el operador a partir de este año sea de origen renovable.

Con las nuevas adquisiciones, el parque móvil de FGC para el transporte de mercancías pasará de las actuales siete locomotoras y 98 vagones, a una flota de nueve locomotoras y 164 vagones, que equivaldrán al transporte de 202.602 camiones cada año.

Apuesta por la innovación

Otro de los elementos clave para FGC en esta proyección a 2030 es la apuesta que está realizando por la investigación y la innovación. La Agenda Estratégica aspira a reforzar el papel de Ferrocarrils como Real Lab, con la creación de una Oficina de Innovación aplicada al transporte donde actuar como banco de pruebas en el ámbito de la movilidad, incorporando startups, universidades y escuelas de negocios de todo el mundo.

Entre los proyectos que está desarrollando en la actualidad, destaca la relevancia de dos: el Geotren y la implantación del 5G. El primero es una iniciativa de FGC, que permite geolocalizar sus unidades de tren en tiempo real. Mediante este sistema, los usuarios pueden conocer en cada momento en qué punto de su recorrido se encuentra un tren, su destino, las próximas paradas, su desempeño horario y el grado de ocupación.

Por otra parte, FGC está en fase de pruebas para el desarrollo de la tecnología 5G, que integrará todos los sistemas de comunicaciones con el objetivo de ofrecer más velocidad de conexión de dispositivos móviles, de manera más fiable y con más terminales conectados de manera simultánea a la red. “De este modo, el sistema ganará eficiencia y será más sostenible”, aseguran desde Ferrocarrils.

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