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Fenacotrans acusa a los grandes flotistas de promover cooperativas fraudulentas

El Vigía

3 julio, 2018

“Desprestigiando al resto de cooperativas del sector”

Fenacotrans rechaza las cooperativas instrumentales promovidas por grandes flotistas y operadores logísticos para conseguir mano de obra “de forma fraudulenta, desprestigiando al resto de cooperativas que operan en el sector”. Una reciente sentencia del Tribunal Supremo considera estas cooperativas que utilizan falsos autónomos un fraude de ley, y obliga a contratar a dichos trabajadores como asalariados de la empresa de transporte promotora de la cooperativa.

La Federación Nacional de Cooperativas de Transporte de España manifiesta su rechazo “a la utilización fraudulenta de esta figura empresarial que en los últimos años están llevando a cabo por algunos grandes flotistas y operadores logísticos, con el único objetivo de conseguir mano de obra sometida y en condiciones económicas precarias, ocasionando una clara situación de competencia desleal para el resto de cooperativas y empresas de transporte españolas que operan en el sector”.

La organización que representa a las cooperativas del transporte por carretera recuerda la sentencia dictada recientemente por el Tribunal Supremo en la que se resuelve sobre la demanda laboral interpuesta por un socio cooperativista contra la empresa para la que prestaba sus servicios de transporte. El alto tribunal consideraba estas cooperativas ficticias como “un mero subterfugio para la formalización aparente de este tipo de entidades carentes de cualquier actividad económica propia, y simplemente constituidas para poner a disposición de empresas del sector del transporte la mano de obra que supone la prestación de servicios de conducción”.

Estas cooperativas, según describe perfectamente el propio Tribunal, “suscriben un contrato de arrendamiento de servicios con una empresa del sector del transporte, que es a su vez propietaria de los camiones que alquila a la cooperativa y que utilizan los conductores que están obligados a realizar los servicios que la empresa les ordena para atender a sus clientes”.

Por tanto, según Fenacotrans, la finalidad de este tipo de cooperativas es “burlar en fraude de ley la norma legal, con la finalidad de eludir las previsiones con las que se ha querido evitar la reiterada utilización de la figura del falso autónomo en el ámbito del transporte de mercancías como mecanismo de huida del derecho del trabajador”, por lo que condena a la empresa de transporte que promovió la cooperativa a contratar laboralmente al socio cooperativista o indemnizarle en caso de extinción de su relación laboral.

Fenacotrans asegura compartir “íntegramente” el contenido de la sentencia y, en consecuencia, defiende a las cooperativas de transporte que actúan como verdaderas estructuras organizadas al servicio de sus socios, bajo los principios de autonomía y cooperación que definen a las cooperativas. La organización rechaza “de plano aquellas entidades que sin estructura real alguna amparan figuras ficticias e irregulares en perjuicio de los derechos de los autónomos y trabajadores, considerando dichas actuaciones como claras actitudes de competencia desleal”.

Finalmente, lamenta que “esta utilización indebida de la figura de la cooperativa sirva de excusa a determinados intereses ocultos ajenos al sector del cooperativismo para desprestigiar el buen hacer de la mayor parte de las cooperativas que operan en el sector del transporte, por la reconocida finalidad social que desarrollan, la creación de empleo estable que generan, su contribución a las arcas públicas y, a diferencia de otros modelos empresariales, por no llevar a cabo procesos de deslocalización a otros países con menores costes sociales y fiscales, al estar enraizadas en nuestro territorio”.