Logística

Polonia se vuelca en las infraestructuras para desarrollar todo su potencial logístico

Las ayudas de la UE a la mejora viaria impulsan la competitividad del transporte polaco

Desde la integración de las economías del Centro y Este de Europa en la Unión Europea, el transporte de mercancías por carretera ha experimentado un aumento de la competitividad, en parte motivado por unos salarios considerablemente menores. No obstante, este factor no se ha traducido en una caída de los costes logísticos para las empresas, según ha puesto de manifiesto un informe del ICEX realizado por Jesús Armenteros, y supervisado por el área económica y comercial de la embajada española en Varsovia.
Polonia cuenta con un excelente posicionamiento estratégico, al servir de nexo entre Este y Oeste de Europa. La modernización de sus infraestructuras, favorecida por la llegada de fondos europeos, ha propiciado un aumento de la competitividad al reducir los tiempos de tránsito. De acuerdo con el Índice Global de Competitividad, del Foro Económico Mundial, Polonia se sitúa en el puesto 56 en lo relativo a sus infraestructuras. La inversión en desarrollo y modernización es considerable, siendo Polonia el principal receptor de las inversiones comunitarias en el actual Marco Financiero Plurianual para el periodo 2014-2020: 77.600 millones de euros, de los que 27.413 millones se destinarán a poner al día las infraestructuras.
Hay que tener en cuenta que más del 60% del transporte internacional de mercancías se realiza por carretera, y casi el 90% si nos centramos en el flujo entre España y Polonia. El sector destaca por su importancia cuantitativa. Según la Oficina Central Estadística polaca, en 2015 representó el 5,7% del PIB. La prestación de actividades relacionadas con el transporte supuso en 2014 el 21% de los servicios importados en Polonia, y el 27% de los exportados. En 2015, se transportaron un total de 1.190 millones de toneladas de carga, un 2% más que en 2014, y el medio más utilizado es el transporte por carretera (75%), seguido del ferrocarril (19%).
El principal centro de intercambio se encuentra en el área de Tri-City (Gdansk, Gdynia y Sopot), situada en el Norte del país y que conecta los puertos con las distintas rutas terrestres. Las regiones del Norte son las que presentan más facilidades para los operadores logísticos dadas las oportunidades de transporte multimodal. Asimismo, las principales regiones en términos logísticos son Varsovia, Katowice, Polonia Central, Poznan y Wroclaw.
Polonia tiene tres grandes puertos: Gdansk, Gdynia, Szczecin-Swinoujscie, así como otros puertos locales también destinados al transporte de mercancías, todos ellos considerados la puerta del mar Báltico. En 2014, movieron 68,9 millones de toneladas, un 7,5% más que en 2013. El primero de ellos es Gdansk, con un 42% del total, seguido de Gydnia, con el 25%, y Swinoujscie, con el 18% del total. Las principales autopistas son las autostradas A1 (dirección Sur-Norte), A2 y A4 (ambas dirección Este-Oeste). Los principales aeropuertos en transporte de mercancías son Varsovia, Katowice y Lódz, aunque gozan de un uso prácticamente testimonial. Por último, el ferrocarril cuenta con una extensa red, la tercera más grandes de Europa, si bien inmersa en un proceso de modernización y mejora.
Las empresas polacas que prestan servicios logísticos han ido ganando peso, y ya son la segunda mayor flota europea de camiones. Esto hace que los conductores del país tengan una importante presencia en toda Europa, con un alto grado de competitividad dados sus menores salarios. Por otro lado, la capacidad de almacenamiento del país ha experimentado una rápida expansión y sus perspectivas son buenas ante el auge del comercio electrónico, el tirón de la automoción y la creciente actividad de minoristas y operadores logísticos.

Operation stack on the M20

Camiones detenidos en una de las principales autopistas que cruzan el país, la A-2, entre Berlín y Moscú. /Fuente: Archivo

Con todo, no cabe esperar una subida en los precios del alquiler dada la creación de nuevos centros logísticos. La demanda alcanzó cifras récord en 2008, justo antes de la crisis. Las cifras han vuelto a mejorar en 2013 y 2014 y se espera que esta dinámica prosiga en los próximos años. Prueba de ello son el aumento de la construcción y arrendamiento de nuevos almacenes, la mayor contratación o el aterrizaje de Amazon en 2013. Pese a los 10,3 millones de metros cuadrados de almacenamiento existentes en todo el país, esta cifra sigue creciendo en áreas como Varsovia (2,4 millones de metros) o Poznan (1,6 millones). Los principales arrendatarios son operadores logísticos, cadenas minoristas y del sector de la automoción.

Los costes logísticos tienden a la baja

Son varios los factores que influyen en el coste del transporte, entre ellos, el precio del combustible y las condiciones salariales del transportista. El descenso del precio del fuel en el último año ha supuesto una reducción paralela en el precio del transporte. Por lo que respecta a salarios, en el último año se ha producido cierta controversia en relación a la medida del Gobierno alemán de fijar un salario mínimo de 8,5 euros por hora, que podría afectar también a los conductores que transiten por Alemania, entre ellos a los operadores polacos en la medida en que gran parte de sus rutas pasan por Alemania, especialmente las que conectan con España. Este salario mínimo alemán dista del mínimo polaco (1.850 zlotys al mes, unos 421 euros, y 12 zlotys la hora a partir de 2017), incluso a pesar de que los conductores polacos suelen percibir sueldos superiores a tal cuantía. El Gobierno galo también aplica esta medida, aunque ha excluido el transporte de tránsito.
Así pues, transporte, almacenamiento y gestión son tres factores determinantes al analizar los costes logísticos de una empresa. De acuerdo con una encuesta realizada entre 196 empresas polacas en 2013, elaborada por la Universidad de Czestochowa, el peso medio de los costes logísticos en relación a los ingresos para una pyme en Polonia es del 17%, aunque en algunas empresas puede ascender hasta casi el 40%. Estos datos corresponden a empresas polacas, de lo cual se desprende que pueden ser razonablemente mayores en el caso de empresas que exportan desde España. Así, los costes logísticos son muy altos si se comparan con el 7,5% de EEUU o el 10% de Finlandia.
Para simplificar el análisis de los costes, se han seleccionado envíos únicos de una carga estándar predeterminada: flete de un tráiler con remolque de tres ejes; envío de un palet europeo (650 kilos); flete de un tráiler con remolque de tres ejes refrigerado; envío de un palet europeo en transporte refrigerado; y flete de un contenedor de 20 pies por mar. El envío se efectúa por carretera entre Madrid y Varsovia, con un trayecto de entre 2.850 y 2.970 kilómetros, según la ruta, y un tiempo de tránsito de entre dos y cuatro días. De acuerdo con los datos facilitados por 11 transportistas, el coste medio de fletar un tráiler con estas características sería de 2.525 euros; en caso de una carga parcial, esto es, la mitad del tráiler, el coste se situaría en torno a 1.700 o 1.800 euros; si se trata de un tráiler refrigerado, de 3.125 euros; y de 945 euros un pallet refrigerado. Si se opta por la vía marítima, teniendo en cuenta que los tiempos de tránsito son mucho mayores, el coste de transportar un contenedor de 20 pies hasta Gdynia sería de 1.225 euros desde Bilbao, 1.374 desde Algeciras, y 1.608 desde Valencia; y en el caso de un contenedor refrigerado, de 4.050 euros desde el puerto de Bilbao.
Por último, los costes de almacenamiento son más difíciles de precisar. Según un informe de Cushman & Wakefield, los alquileres más altos se dan en Varsovia (4-5,40 euros al mes por metro cuadrado) y Cracovia, mientras los más baratos se registran en Polonia Central y el área metropolitana de Varsovia (2,5-3,80 euros al mes).