España continúa a la espera de un plan para la carretera

por El Vigía

La carretera afronta la recta final del año con numerosos frentes abiertos y poca concreción. La inversión destinada por parte de Grupo Fomento a la red viaria sigue siendo insuficiente, el Plan Especial de Carreteras anunciado por el ministro Ábalos a finales de 2018 todavía no se ha materializado y el debate sobre la tarificación de la carretera sigue en el aire.

Desde el punto de vista de la licitación en carreteras, el balance es positivo. Los datos de Fomento hasta el mes de junio son los más elevados desde 2008, con más de mil millones de euros licitados en infraestructuras viarias. Sin embargo, si se analiza la evolución de la adjudicación, el nivel de inversión del primer semestre de 2019 fue el más bajo desde 2012, con 10,3 millones de euros contabilizados. “La inversión es claramente insuficiente”, afirma Elena de la Peña, subdirectora general técnica de la Asociación Española de la Carretera (AEC), que explica que, si bien se han anunciado inversiones extraordinarias, “en el momento actual no se han materializado con el ritmo que sería deseable”. Además, la directiva lamenta que la situación política actual del Gobierno central, así como de gran parte de los gobiernos autonómicos, provinciales y municipales, tampoco favorece la toma de decisiones. “Desgraciadamente, no parece que vayan a producirse cambios en esta tendencia en los próximos meses”, sostiene De la Peña.

En esta línea, la AEC publicó el pasado mes de julio la última edición de su informe bianual sobre el estado de conservación de las carreteras. El documento cifra en más de 7.000 millones de euros el déficit en conservación en la red de carreteras del Estado y en las redes de comunidades autónomas y diputaciones forales. A juicio de Elena de la Peña, “la situación es preocupante y requiere un cambio de tendencia que lleva a una inversión anual coherente con el valor patrimonial de nuestra red viaria y a un plan de choque para hacer frente al déficit mencionado”. Para afrontar esta situación, desde la organización plantean inversiones extraordinarias de 900 millones de euros anuales a lo largo de ocho años, que deberían añadirse a la inversión actual.

Como factor positivo, desde la AEC destacan los planes de mantenimiento de carreteras puestos en marcha por algunas comunidades autónomas en los últimos meses. Es el caso de Catalunya, donde el Gobierno catalán anunció recientemente la licitación de diez nuevos contratos para la mejora del firme a las carreteras de titularidad de la Generalitat durante los próximos cuatro años por un valor de 101 millones de euros. De la misma forma, la conservación de carreteras también será una de las banderas del nuevo plan de infraestructuras de la Junta de Andalucía.

Capítulo aparte merece el Plan Especial de Carreteras anunciado por José Luis Ábalos. Pese a ser recibido de forma muy positiva por el sector viario, se mantiene bloqueado. “No se ha materializado su ejecución y tampoco existe, dadas las circunstancias de incertidumbre política, un compromiso presupuestario para llevarlo a cabo”, apunta la directiva de AEC. Así, De la Peña urge al Gobierno la presentación de este proyecto, detallando las actuaciones concretas, basadas en criterios de prioridad de carácter técnico, social y económico, calendarios de ejecución y partidas presupuestarias asociadas a cada una de las actuaciones. “A día de hoy no se dispone de información en este sentido, por lo que preocupa la viabilidad del plan. Lamentablemente, ya al final del mandato del Gobierno anterior se produjo una situación parecida, cuando el entonces ministro de Fomento anunció el Plan Extraordinario de Inversión en Carreteras (PIC), que no llegó a materializarse como tal”, añade la experta.

La tarificación, a debate

Por su parte, el debate sobre el pago por uso de las infraestructuras también sigue sobre la mesa. Ábalos reconocía hace unas semanas que el Gobierno se plantea establecer un pago simbólico por el uso de las autovías no concesionadas. Sin embargo, hasta que no se constituya el nuevo Gobierno no se abordará esta cuestión. “Desde la AEC venimos planteando la necesidad de afrontar el debate del pago por uso de infraestructuras desde hace varios años; además, debido al indudable rechazo social que plantea a priori, el inicio de una nueva legislatura es el momento propicio para su valoración y puesta en marcha”, indica De la Peña, que entiende que la implantación de un sistema de pago por “sobreuso” debería ser de tipo finalista, es decir, que los ingresos generados se revirtieran en la mejora de las carreteras.

La propuesta de Ábalos, en cualquier caso, ha sido acogida con dureza por parte de los transportistas, que consideran ya excesiva la fiscalidad sobre el sector y anuncian una oposición férrea del colectivo a la implantación de una euroviñeta.

Artículos relacionados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies