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El transporte rechaza sin fisuras una subida de impuestos al carburante

El Vigía

3 abril, 2018

El sector recuerda los más de 12.000 millones de euros anuales que aporta a las arcas públicas

Las principales organizaciones del transporte de mercancías por carretera han rechazado de forma contundente las conclusiones del grupo de expertos que asesora al Gobierno en materia de transición energética, que propone un recargo al consumo de carburantes, o un sistema de viñetas, o una combinación de ambas, para financiar la construcción y el mantenimiento de infraestructuras viarias.

La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), ha manifestado su “total oposición” a dichas medidas, que incidirían de “forma desproporcionada e injusta” sobre el transporte de mercancías por carretera, principal consumidor de hidrocarburos y usuario de las carreteras en España. La principal organización empresarial del sector recuerda que el transporte es un sector estratégico para el buen funcionamiento de la actividad económica, por lo que “poner barreras fiscales al desarrollo de un sector que, paradójicamente, ya es uno de los que mayores cargas impositivas soporta, es una imprudencia que la economía española no puede permitirse”.

Además, estas medidas tendrían consecuencias inflacionistas, al incrementar el precio final de los productos, reduciéndose el poder adquisitivo de los ciudadanos, lastrando así el consumo. La organización asegura que los camiones apenas superan el 4 % de las emisiones de CO2 producidas en Europa, “muy lejos de otras actividades como la generación de electricidad, carbón o cemento, o la procedente de los hogares”, y lamenta que el Gobierno “siga empeñado en una política de inversión en infraestructuras que premia a los modos de transporte menos eficientes, castigando sin sentido los bolsillos de los contribuyentes”.

También Fenadismer rechaza de forma rotunda el informe de los expertos, “ya que supone desconocer la realidad del sector tanto en materia de medio ambiente, en la que la tecnología actual de los camiones ha reducido en más de un 90% la emisión de contaminantes, como en materia fiscal, en la que el sector contribuye con casi el 50% de los impuestos indirectos que recauda Hacienda: más de 12.000 millones de euros anuales”. Un hecho que contrasta, según la federación de transportistas, con los beneficios fiscales de los que disfruta el transporte aéreo, marítimo y ferroviario, “que gozan de una exención total de impuestos sobre los carburantes que consumen”.

Finalmente, el director general de la patronal del transporte internacional por carretera Astic, Ramón Valdivia, afirma que “el sector soporta ya una gran carga impositiva y siempre que se necesita aumentar la recaudación se vuelve la vista hacia la carretera con cualquier excusa, como fue en su momento la financiación del sistema sanitario autonómico, el derogado céntimo sanitario, sustituido, ahora, en el informe de los expertos por la lucha contra las emisiones de CO2, pero la realidad es que las de camiones y autobuses sólo representan el 6% del total de esas emisiones en Europa”.

Astic denuncia la “asfixia fiscal a la que está sometido el sector, que soporta alrededor de 10.000 millones de euros al año entre impuestos generales y específicos, cargas sociales y otros gravámenes lo que suponen un 60% del coste total de un viaje internacional”.