El transporte es más que…

por Violeta Bulc
Violeta Bulc

Excomisaria de Transporte de la Unión Europea

En primer lugar, permítanme señalar que ser comisario europeo es mucho más que un simple trabajo. Se trata de un cargo ejecutivo con el enorme mandato de lograr lo mejor para todos los europeos, independientemente del papel que desempeñen: ciudadanos, empresas, administraciones de los Estados miembros, ONGs, sindicatos o dirigentes.

Consciente de las responsabilidades y oportunidades que tiene por delante cualquier comisario europeo, me esforcé, en primer lugar, en crear las condiciones necesarias para lograr la cooperación en el transporte. Esto impulsó la creación de una visión compartida de la unión del transporte con tres objetivos clave –mejora de la eficiencia, aumento de la conectividad y disminución de las externalidades negativas– y seis principios rectores –descarbonización, digitalización, innovación e inversiones centradas en las personas y el liderazgo mundial–. Utilizamos este sencillo modelo como principio básico de nuestras acciones al tiempo que creamos normas, estándares, proyectos e instrumentos de inversión seguros, limpios, inclusivos e inteligentes en materia de movilidad. Consideré que este enfoque era una buena herramienta de liderazgo para el compromiso con mis servicios y con todos los participantes del sector del transporte. Este modelo contribuyó a la presentación de propuestas globales para la aviación, un nuevo marco reglamentario de seguridad, así como una ventanilla única marítima, un paquete de movilidad para las carreteras con un fuerte componente social, digital y de mercado, el cuarto paquete ferroviario con la mayor simplificación de normas de todos los tiempos –que sustituyó un total de 14.000 normas ferroviarias locales por 1.200 normas de la Unión Europea– y un nuevo sistema de seguridad vial, entre otras.

“Consciente de las responsabilidades y oportunidades que tiene por delante cualquier comisario europeo, me esforcé, en primer lugar, en crear las condiciones necesarias para lograr la cooperación en el transporte”

En segundo lugar, nos centramos en la integración horizontal del transporte con otras carteras. Por ejemplo, la movilidad militar, donde introdujimos un uso mucho más eficiente del capital público mediante inversiones en transporte de doble uso. O bien, aldeas inteligentes, en las que distintas carteras unieron sus fuerzas para modernizar las zonas rurales de la forma más eficaz posible. Otro ejemplo es el cambio en el presupuesto de la UE que, por primera vez, permitirá inversiones en infraestructuras que aúnen energía, digital y transporte como parte de un solo proyecto con la mayor tasa de conversión de todas. También unimos esfuerzos con un portfolio de mercado único en el que trabajamos duro para mejorar las características de seguridad y los objetivos de movilidad verde para la industria de la automoción, etc.

En tercer lugar, éramos absolutamente conscientes de que una de nuestras grandes prioridades era finalizar la red troncal de transporte dentro de la UE, lo que permitiría a los Estados miembros aprovechar plenamente las ventajas de un mercado único. Pero la UE es líder mundial y depende del comercio mundial. Por lo tanto, centrarnos en la integración de nuestros vecinos y regiones de todo el mundo, que son esenciales para nuestro comercio y cooperación globales, fue un paso lógico. Estoy muy orgullosa del Tratado de la Comunidad del Transporte firmado con los Balcanes Occidentales y de la apertura de la nueva sede en Belgrado. Ya se han aprobado cuatro proyectos transfronterizos, además de otros 16 proyectos de transporte que hemos cofinanciado junto con nuestros socios institucionales, tales como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y el Banco Mundial.

“Éramos absolutamente conscientes de que una de nuestras grandes prioridades era finalizar la red troncal de transporte dentro de la UE, lo que permitiría a los Estados miembros aprovechar plenamente las ventajas de un mercado único”

También apoyamos en Turquía el inicio de la construcción del mayor proyecto de transporte fuera de la UE, que es de vital importancia para una conexión ferroviaria fluida entre Europa y Asia. La estrategia de conectividad con Asia, junto con la plataforma de conectividad UE-China, está ayudando a la UE a planificar conjuntamente nuevas capacidades entre Asia y Europa junto con todos los países del corredor. Los acuerdos globales de aviación con terceros países redujeron los precios de los billetes y fomentaron una cooperación más estrecha a nivel personal y empresarial. A este respecto, cabe mencionar también los acuerdos multilaterales basados en normas que son muy beneficiosos para la UE. Por ejemplo, los históricos acuerdos mundiales sobre la reducción de la contaminación y las emisiones del transporte marítimo y aéreo en el marco de las asociaciones de las Naciones Unidas, tales como la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

Por último, pero no por ello menos importante, celebro los progresos logrados en el ámbito de los derechos sociales y de pasajeros, así como en materia de igualdad de oportunidades en el transporte. La falta de mujeres en el transporte no solo es consecuencia de la falta de concienciación, sino también de la falta de condiciones –como baños y duchas– y de actitud. El movimiento Mujeres en el Transporte llamó la atención tanto de los jóvenes como de los colegas masculinos, exigiendo mejores condiciones y educación para los trabajos emergentes. El último proyecto, denominado Embajadores de la Igualdad de Oportunidades, refleja precisamente esto.

Seguiré promoviendo un programa de transporte centrado en las personas con una fuerte dimensión ecológica. Todas estas cuestiones son esenciales para el desarrollo sostenible del mundo. Me complace que el Pacto Verde Europeo y el programa Europa Digital sigan siendo las prioridades de la nueva Comisión y que el transporte sea una de las principales carteras para lograr estos objetivos.

“La eco-civilización es una realidad. Nos invita a profundizar y a emerger como ganadores de la próxima (re)evolución social e industrial. Sé que la UE está preparada para liderar este cambio, pero necesitamos que todos los europeos se suban a bordo”

El transporte europeo se enfrentará a una gran transformación en los próximos 30 años. El camino hacia la Visión Cero para 2050 –emisiones netas cero, sin muertes, movilidad totalmente autónoma e integrada como servicio– impulsará la agenda de los usuarios, fabricantes y proveedores de servicios. Todo ello requiere centrarse en la innovación social, empresarial, de productos y servicios con una clara invitación a un cambio positivo en el comportamiento. La eco-civilización es una realidad. Nos invita a profundizar y a emerger como ganadores de la próxima (re)evolución social e industrial. Sé que la UE está preparada para liderar este cambio, pero necesitamos que todos los europeos se suban a bordo. ¿Estáis preparados? Yo lo estoy. Comprometámonos.

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