El sector, contra el olvido de las administraciones

por El Vigía

Un nuevo curso político da comienzo a las puertas del final del año y el transporte de mercancías por carretera acude con incertidumbre a la formación del próximo Gobierno de España y de la nueva Comisión Europea. La priorización de los objetivos medioambientales se ha convertido en un argumento cada vez más utilizado por las administraciones para focalizar la presión sobre el sector con la adopción de nuevas tasas. Desde las asociaciones representantes del transporte observan con preocupación la implantación de más impuestos, pero lamentan especialmente que este discurso medioambiental se utilice en contra de un sector que quiere ser un aliado de las administraciones en la lucha por la sostenibilidad.

“Lo que nos sorprende es que durante esta carrera en la que se han enroscado parte de la sociedad y todas las administraciones para demostrar que velan por el medioambiente, […] el transporte de mercancías vuelve a estar en el ojo del huracán de la contaminación sin que quienes ahí lo sitúan se den cuenta de que nuestros servicios son absolutamente imprescindibles para la economía”, explican desde CETM, que considera “fundamental que el Gobierno y las instituciones nos tengan en cuenta si quieren acabar en los primeros puestos de la carrera verde”.

La patronal destaca, en este sentido, el compromiso del sector con la sostenibilidad “y los innegables logros medioambientales que hemos alcanzado durante los últimos 15 años, en los que a pesar de la intensa crisis económica sufrida y la falta de cualquier tipo de apoyo por parte de la administración a nuestro empeño por reducir las emisiones, hemos seguido invirtiendo en vehículos ecológicamente mejorados y menos contaminantes, cuyo coste asciende entre los 100.000 y 140.000 euros, logrando reducir el consumo de combustible en un 30% y las emisiones (atmósfera y ruido) en casi un 90%”.

La posición de CETM se suma al manifiesto que firmaron en el mes de noviembre las asociaciones Astic, Fenadismer, Fitrans, UOTC y Confebus en defensa de una movilidad sostenible y de bajas emisiones lo “más eficiente y ordenada posible”, sin distorsiones y que no discrimine a nadie. Las asociaciones firmantes manifestaron en este documento su voluntad de cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible inspirados en la Agenda 2030 de Naciones Unidas. Entre otras cuestiones, abogan por una “política no discriminatoria que, sobre la base de las mejores tecnologías disponibles, permita avanzar en el logro de los objetivos marcados, sin menoscabo de modelos y técnicas de suministro de medios y energías actualmente en funcionamiento”.

Las asociaciones de la carretera insisten en que “ninguna iniciativa y medida amparada en la necesaria transición energética se debe utilizar para vulnerar la libre y ordenada competencia, y suponer distorsiones no justificadas en el reparto y competencia modal”. Asimismo, entienden que estas políticas deben ofrecer “plazos suficientes” para que las empresas adopten sus decisiones de inversión, y que las nuevas normativas se distingan por un “carácter armonizador que contemple soluciones homogéneas donde prevalezca el principio de neutralidad tecnológica”.

El manifiesto de estas cinco organizaciones reclama también que el compromiso ambiental de las administraciones se materialice en ayudas a la renovación de la flota “sin discriminación por tipo de propulsión, siempre y cuando cumplan las normativas en vigor en cada momento y muy especialmente la normativa Euro”.

En este sentido, desde CETM señalan el desconcierto del sector a la hora de renovar su flota y elegir qué tipo de vehículo es el más apropiado para lograr los objetivos de desarrollo sostenible. “Lo mismo nos dicen que el diésel tiene los días contados como que la alternativa del GNL tampoco es el camino adecuado. ¿Alguien sabe cuáles son las alternativas viables para que el transporte pueda seguir reduciendo su impacto medioambiental con las mínimas garantías?”, se pregunta la patronal.

La asociación que preside Ovidio de la Roza realiza un llamamiento a las administraciones para que compatibilicen esta necesidad de avanzar hacia vehículos más eficientes con la urgencia de las empresas del sector, que no pueden aplazar más la compra de camiones en el actual contexto de crecimiento de la actividad. Advierte, en este sentido, de que “pronto pueden llegar a faltar camiones si el empresario sigue sin tener claro en qué vehículos debe invertir su dinero”.

¿Y el ministerio de Transporte?

A las demandas de estas asociaciones, Astic incorpora también la reclamación de un ministerio de Transporte “independiente del ministerio de Fomento”, “tal como comunicó a finales de la pasada legislatura”. Se trata de una de las medidas que la asociación presentó en noviembre al futuro Gobierno en un decálogo de medidas que considera prioritarias para el transporte. Desde la patronal consideran que la creación de este ministerio es “un paso previo imprescindible para que se llegue a reconocer el transporte por carretera como un sector estratégico para la economía por su aportación al PIB (5%), su creación de empleo (en torno a 850.000 puestos), su desembolso fiscal de más de 10.000 millones de euros entre impuestos generales y específicos, así como su contribución a la vertebración social y territorial del país”.

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