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El puerto de Barcelona se vuelca en la estrategia intermodal

XAVIER GUAL

7 junio, 2017

El enclave catalán registra un fuerte impulso del tráfico a través del ferrocarril y las autopistas del mar

El puerto de Barcelona se está volcando en la estrategia intermodal, como muestra la positiva evolución de las cifras de tráfico ferroviario y de short sea shipping experimentada en los últimos años. En la 10 edición de la Cumbre de Puertos del Mediterráneo del Salón de la Logística de Barcelona,  el responsable de Estrategia del enclave catalán, Jordi Torrent, destacó la capacidad logística de Barcelona, con un puerto de primer nivel y un aeropuerto intercontinental, en medio de una densa región metropolitana de cinco millones de personas. “Barcelona ofrece a cualquier empresa la posibilidad de obtener socios y partenariados de cualquier sector productivo, un tejido logístico eficiente y con capacidad para distribuir cualquier mercancía en cualquier punto de Europa y el Magreb en 24-48 horas, pocos lugares en Europa disponen de una capacidad semejante”, ha manifestado Torrent.

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Jordi Torrent (sentado) y Carles Rúa, durante su turno de intervención en la Cumbre de Puertos del Mediterráneo / Xavier Gual

 

La potenciación del tráfico ferroviario y de las autopistas del mar está provocando una fuerte reducción de los costes medioambientales, de congestión y de siniestralidad en el entorno de Barcelona, que su jefe de Innovación y Proyectos Estratégicos, Carles Rúa, calcula en 140 millones de euros anuales. Sobre la intermodalidad, Rúa ha manifestado también algunas incertidumbres, la principal, su coste, dado que “la carretera se está moviendo de una manera mucho más ágil y dinámica que el resto de modos y, teniendo en cuenta las iniciativa tecnológicas en marcha, como el vehículo autónomo o el platooning, esta tendencia seguirá manteniéndose en el futuro”.

Según Rúa, el futuro de la intermodalidad es la sincronalidad, la búsqueda de alternativas intermodales en tiempo real en función de las circunstancias de cada momento, un concepto en alza, que ya están desarrollando algunos puertos, como el de Rotterdam. Y, más a largo plazo, la internet física, cuando los contenedores inteligentes se moverán solos entre diferentes modos, tomando decisiones propias, en función del entorno y en tiempo real, sin necesidad de planificar nada.