El cortoplacismo se instala en el transporte

por Alberto Guerrero

La convocatoria de elecciones el próximo 28 de abril pone fin a un Gobierno que no ha cumplido los nueve meses de mandato y establecerá la tercera legislatura en menos de tres años. En este periodo, Fomento ha llegado a contar con cuatro ministros: Ana Pastor, que dejó la cartera en julio de 2016 para presidir el Congreso de los Diputados; Rafael Catalá, que asumió durante cuatro meses el ministerio; Íñigo de la Serna, nombrado en noviembre de 2016 y que ocupó el cargo hasta la moción de censura al Gobierno de Rajoy, en junio de 2018; y José Luis Ábalos, que pasará a ser ministro en funciones a partir del próximo 29 de abril, tras 326 días en Fomento.

Un baile continuo de nombramientos en el organigrama y en las empresas públicas adscritas al ministerio que está repercutiendo en su gestión, con sucesivos cambios de rumbo que dificultan la definición de un modelo estable en las materias que dependen de Fomento. “Las políticas de transporte e infraestructuras son siempre a largo plazo y eso sí necesita de estabilidad o al menos un consenso social y legislativo que está todavía lejos de materializarse”, considera Juan Diego Pedrero, secretario general de la asociación de la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas (AEFP).

Esta inestabilidad política se manifiesta…

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