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Dejemos de reinventar la rueda

Antti Kaunonen Presidente de Kalmar

2 enero, 2018

Me reúno regularmente con la alta dirección de nuestros clientes más importantes y en las reuniones discutimos abiertamente sobre nuestra industria y su futuro. Estas charlas ponen en evidencia que la automatización industrial se está acercando. Tal y como me comentó recientemente un consejero delegado durante una cena: “En diez años, todas las terminales de contenedores estarán automatizadas. Si bien no todas ellas lo estarán completamente , sí que tendrán implementado un cierto nivel de automatización”.

La automatización se sitúa entre las máximas prioridades de las terminales de contenedores, que tienen grandes expectativas en cuanto a la mejora de sus operaciones. Tras más de 30 años de experiencia en otras industrias, he observado una curva de desarrollo similar en varias ocasiones. En materia de automatización, la industria marítima de contenedores se sitúa más de diez años por detrás de otros sectores. Esto significa que todavía tiene que pasar por un proceso de aprendizaje similar, que puede ser, sin embargo, más rápido al poner en práctica las experiencias de otras industrias.

Foto: Kalmar

En las últimas décadas, muchas industrias han tendido a subcontratar los recursos de ingeniería y desarrollo a socios externos, también denominados proveedores. A este respecto, considero que esta dinámica se aplicará también en el negocio marítimo de contenedores y, en el futuro, los operadores portuarios no podrán justificar el hecho de contar con sus propios recursos de ingeniería y desarrollo. Por el contrario, los proveedores de confianza ofrecerán soluciones estándar, previamente comprobadas, para toda la industria, que permitirán minimizar los costes y mejorar la calidad. En el futuro, las negociaciones se centrarán en el rendimiento garantizado y en la disponibilidad en lugar de detalles técnicos como ocurre en la actualidad.

Uno de los factores que está frenando la industria marítima de contenedores es, en la actualidad, la falta de estándares comerciales globales para la automatización de terminales. Hasta ahora, cada implementación ha sido más o menos única, basada en una interpretación de las regulaciones locales, además de las necesidades específicas de la terminal. Sin embargo, este tipo de enfoque se ha traducido en dos desafíos. En primer lugar, y dado que cada instalación se ha personalizado, no ha sido posible reutilizar soluciones probadas y beneficiarse de las economías de escala. En segundo lugar, y teniendo en cuenta que cada solución requiere un proceso de desarrollo separado, ha representado más tiempo para la terminal automatizada alcanzar un rendimiento óptimo.

En la mayoría de las industrias, la automatización industrial ya se estandarizó hace muchos años. Sin embargo, en lo que a automatización de terminales marítimas se refiere, todavía faltan estos estándares, incluso en las arquitecturas técnicas básicas. Como proveedores de equipos y soluciones, debemos hacer todo lo posible para facilitar el desarrollo de estándares básicos para la automatización de este tipo de instalaciones, pero en cambio, tendemos a proteger nuestra base instalada y nuestras propias soluciones. Por lo tanto, el esfuerzo debe ser conjunto y los usuarios finales también deberían mostrarse activos en este desarrollo.

Creando una infraestructura
La discusión sobre la automatización de terminales gira, hoy en día, en torno a máquinas automáticas individuales. Oímos hablar mucho sobre cómo, por ejemplo, una tractora para terminales exhibiría un comportamiento autónomo sofisticado a la hora de desempeñar sus tareas. Los automóviles autónomos y las carretillas sin conductor despiertan sin duda la imaginación, pero construir una terminal automatizada eficiente requerirá algo más que 50 o 100 vehículos autónomos que intenten navegar de forma independiente en las calles angostas y congestionadas de un patio de contenedores. Tenemos que pensar en crear una infraestructura en la que todo el sistema automatizado funcione como un todo perfectamente integrado.

Para impulsar la efectividad de nuestra industria al siguiente nivel deberíamos poder “copiar con orgullo” las soluciones probadas existentes. Los estándares globales de la industria son la única forma de lograr esto. Contar con un conjunto coherente de definiciones que especifiquen qué necesitan los usuarios finales, cómo deben interconectarse los sistemas, así como qué niveles de seguridad y confiabilidad se requieren permitirá a los proveedores de soluciones seguir adelante con el objetivo de satisfacer estas necesidades de manera más rápida y más rentable que nunca.