Condenan a un guardia civil de Tráfico por beneficiar a la empresa de transportes de su mujer

por El Vigía

El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha condenado con un año y tres meses de prisión a un guardia civil por beneficiar a la empresa de transportes de su esposa. Además, deberá pagar una multa de 3.240 euros y estará inhabilitado para ejercer empleo o cargo público durante un periodo de dos años y medio.

La sentencia relata cómo el acusado, aprovechando las ocasiones en las que se encontraba al mando del Centro Operativo de Tráfico (COTA) desde donde se dirigen las patrullas en servicio, actuó en beneficio de la empresa MHE, propiedad de su mujer y especializada en transportes especiales.

Así, en mayo de 2014 ordenó a una patrulla que se desplazara a la zona oriental de Cantabria con el fin de dejar sin vigilancia la zona más próxima a Santander por la que iba a pasar un camión que realizaba un transporte para la empresa de su esposa. Un mes después, ordenó escoltar un camión de la misma compañía pese a que ese transporte no contaba con la autorización especial requerida.

Además, la sentencia declara probado que en alguna ocasión el acusado ha sido visto conduciendo un coche piloto de acompañamiento de transportes especiales ejecutados por la empresa de su mujer.

Según señala el juez, “conducir coches piloto de empresas de transporte especial cuando quien lo hace tiene como trabajo precisamente ordenar y controlar esos vehículos y sobre todo sancionar a quien incumple las normas e inmovilizar dichos transportes cuando éstas no se cumplen, es un acto que, desde luego, resulta incardinable en el tipo penal objeto de acusación”.

Subraya el magistrado que esas actuaciones se realizaron para beneficiar a su esposa, tal y como consideró probado el jurado, “beneficios consistentes en la tranquilidad que suponía para la empresa poder hacer transportes especiales sin que las patrullas de la Guardia Civil importunasen a los camiones”.

Por otro lado, el presidente del jurado considera que el delito es continuado, ya que “ha realizado no uno sino al menos dos acciones aprovechando ocasiones idénticas o muy similares: aprovechar su estancia como único operario del COTA para dar órdenes a agentes de patrullas de la Guardia Civil de Tráfico tendentes a facilitar y no obstaculizar transportes especiales verificados por la empresa de su mujer”.

La conclusión del jurado es que «tanto en sus intervenciones desde la central COTA de Cantabria, como en la realización por su propia persona de actos de conducción en los coches piloto de los transportes especiales realizados por la empresa de esposa, constituyen el delito objeto de acusación, en su modalidad de continuado, al haber ocurrido durante varios días”.

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