Carmena retrasa el plan Madrid Central para no perjudicar el Black Friday

por El Vigía

El Ayuntamiento de Madrid ha aplazado una semana, del 23 al 30 de noviembre, la puesta en marcha del polémico plan Madrid Central de restricciones al transporte en la capital para evitar que coincida con la campaña comercial del Black Friday, que este año tiene lugar el próximo 23 de noviembre, y que supone el pico de mayor actividad del año para el comercio y para el reparto de mercancías. El retraso de la entrada en vigor de este proyecto había sido reclamado por las principales asociaciones del transporte y la logística madrileños se ha felicitado por la decisión tomada por la alcaldesa Manuela Carmena. Para el presidente de UNO Logística, Juan Pablo Lázaro, ha agradecido el gesto realizado por el gobierno municipal. «Estamos de acuerdo en que hay que cambiar el modelo medioambiental de la ciudad, pero esto requiere consulta, diálogo y sosiego antes de tomar decisiones», ha afirmado Lázaro, quien ha insistido en la demanda de la patronal logística para que el plan se posponga al próximo mes de enero con el fin de no afectar el normal desarrollo de la campaña navideña.

El Ayuntamiento de Madrid también ha comunicado su decisión de retrasar un año la entrada en vigor de las restricciones para los vehículos de reparto de hasta 3.500 kilos de Masa Máxima Autorizada con etiquetado B. Esto supone que las restricciones a estos vehículos en el área Madrid Central entrarían en vigor el 1 de enero de 2023 en lugar de en 2022 como estaba planteado inicialmente. UNO agradece y valora esta medida y ha solicitado que sea extendida a aquellos vehículos sin etiquetado.

Según un estudio elaborado por la patronal logística, la puesta en marcha del calendario de restricciones de Madrid Central obligará a las empresas de paquetería a renovar de aquí a 2020 un 40% de su flota de vehículos, una cifra que ascenderá al 85% en 2022 si no se flexibiliza el calendario de restricciones. Ampliar en un año la restricción a vehículos sin etiquetado, al igual que se ha hecho con los vehículos de etiquetado B, facilitará una renovación más realista de las flotas.

Por otro lado, la Plataforma de Afectados por Madrid Central cree necesario «iniciar una cuenta atrás abordando los defectos y problemas existentes en Madrid Central, y que hacen inviable su puesta en marcha con garantías». En primer lugar, la plataforma desea analizar los «problemas y limitaciones» que existen en cuanto a infraestructuras y tecnologías para impulsar una movilidad ecológica en la ciudad. CETM-Madrid, que forma parte de la plataforma y que representa a empresas del sector del transporte de mercancías por carretera de la Comunidad de Madrid, considera que «estas carencias, esas ausencias de infraestructuras para impulsar la movilidad ecológica perjudica de forma especial a nuestro sector».

La patronal madrileña entiende como «especialmente problemático que mientras al transporte se le exijan importantes cambios ecológicos al mismo tiempo no se dota a la ciudad de Madrid de medios para el repostaje. Respecto a las tecnologías necesarias para los vehículos industriales, no existen motores eléctricos para camiones de 12 toneladas y para los vehículos de menor tonelaje, la inversión es absolutamente inasumible con los tiempos de amortización actuales».

«Resulta llamativo que Madrid, que está impulsando uno de los planes de movilidad sostenible más ambiciosos de las ciudades de los países desarrollados, ni siquiera aparece en el ranking de las diez ciudades que cuentan con un mayor número de puntos de recarga para vehículos eléctricos, teniendo en cuanta factores como los puntos de recarga abiertos al público, la velocidad de carga, la distribución territorial, etc., según los cuales, Londres ocupa la primera posición con una puntuación de 10, seguida de Ámsterdam, Rotterdam, Berlín, Hamburgo, Oslo, Nueva York, Lisboa, Múnich y Barcelona, que cierra el top-ten con 3,3 puntos. Madrid ocupa el puesto número 21 con 1,5 puntos.

En definitiva, la plataforma de afectados de Madrid Central asegura que la capital española no está preparada para impulsar el vehículo eléctrico. Y respecto a los vehículos a gas, afirma que Madrid solo dispone de ocho puntos de suministro de gas natural comprimido (GNC) para automoción, ninguno de los cuales está ubicado en Madrid Central. Finalmente, sobre la renovación de las flotas, el calendario impuesto por Madrid Central es «absolutamente inasumible», teniendo en cuenta que antes de 2023 el 89% de la flota de vehículos dedicados a la distribución urbana y el 77% de los vehículos destinados al servicio a domicilio deberían ser sustituidos, lo que supone la renovación de 23.000 vehículos con un coste de unos 1.300 millones de euros.

 

 

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