La Comisión Europea ha concedido a la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao un Puesto de Inspección Fronteriza (PIF), lo que permitirá la captación del tráfico de mercancías de origen animal destinadas al consumo humano que provengan de países fuera del espacio comunitario. Las instalaciones de este puesto, que ya están construidas en el puerto exterior de Ferrol y ocupan una superficie aproximada de 400 metros cuadrados, cuentan con todas las dotaciones para que los técnicos autorizados realicen el control de este tipo de mercancías.

La autoridad portuaria lleva varios años trabajando para conseguir la resolución favorable de Bruselas, pues entienden que se trata de un servicio fundamental para garantizar el crecimiento de la terminal de contenedores y potenciar la competitividad de las empresas que se asientan en el norte de Galicia. “La idea es que funcione como una palanca para la industria de nuestra área de influencia, que, gracias a este puesto, se le abran nuevas oportunidades de negocio para la importación de productos y, como resultado de su actividad, para la exportación a través de nuestra terminal en el puerto exterior”, explica el responsable del departamento Comercial y de Desarrollo, Julio Hernández.

El edificio está equipado con tres cámaras, salas de inspección equipadas y oficinas para que realicen su trabajo los técnicos de los diferentes ministerios que intervienen en estos procesos de control (Sanidad y Agricultura). “Estas instalaciones nos permitirán desempeñar aún en mejores condiciones tareas que ya estábamos llevando a cabo en el puerto interior, como las de control de productos de origen vegetal destinado al consumo de animal, y nos posibilitarán conseguir autorización para otros tipos de inspección que ahora no tenemos como el de la importación de productos de origen vegetal destinados al consumo humano”, comenta el jefe del departamento de Explotación, Javier Calviño.